
A poco más de un año de las elecciones presidenciales de octubre de 2027, el mercado sigue sin definir un rumbo claro para los activos argentinos. La incertidumbre política convive con señales de una macroeconomía que, según distintas lecturas, no muestra signos de deterioro. En ese contexto se ubica el último informe de Citibank sobre la Argentina, que analiza el escenario económico y financiero de cara al proceso electoral.
El banco sostiene que el mercado exagera los riesgos derivados de la contienda electoral. En el documento, denomina a esta dinámica como un equilibrio de “filo de cuchillo”, en el que la desconfianza política parece pesar más de lo que deberían justificar los datos económicos. “El mercado parece estar sobreestimando el riesgo de una reversión de políticas en la Argentina”, señala textualmente.
La entidad plantea que la pregunta central de cara a la elección es si el electorado avalará la continuidad del programa del presidente Javier Milei o si, por el contrario, un electorado desgastado se inclinará nuevamente hacia políticas con mayor presencia del Estado. Citi advierte que los primeros ocho meses de 2026 no cumplieron con las expectativas del Gobierno en materia de desinflación y de recuperación de la actividad, pero sostiene que “los fundamentos macroeconómicos no se han deteriorado lo suficiente como para justificar un aumento de la cautela de los inversores”.
Sobre ese punto, el banco delinea tres escenarios posibles para el resultado electoral. El primero es la continuidad del modelo actual, con el Gobierno acelerando las reformas pendientes a medida que se consoliden los resultados de la estabilización macroeconómica; a esta alternativa le asigna una probabilidad media. El segundo contempla un triunfo oficialista a través de una alianza amplia con partidos y gobernadores que ya acompañan al Gobierno en el Congreso, y que se beneficiarían de reformas en sectores como la agricultura, la minería y la energía; a este escenario Citi le otorga una probabilidad media-alta.

El tercero es un triunfo de la oposición con un regreso a un modelo estatista, con mayor presencia distributiva del Estado a través de impuestos y regulaciones; para este caso, el banco calcula una probabilidad baja a media-baja. Si bien aclara que ya no es un escenario despreciable, se mantiene por debajo de los niveles que el mercado le asignaba en octubre de 2025.
La lectura sobre el dólar
En el plano cambiario, Citi describe una depreciación nominal del peso que no borró las ganancias de competitividad acumuladas durante el primer trimestre del año. Según el informe, el tipo de cambio real se mantuvo relativamente firme pese a la suba nominal del dólar, sostenido por precios del petróleo más altos y una mejora en los términos de intercambio. “A pesar del debilitamiento nominal del peso, el peso argentino retuvo la mayor parte de sus ganancias en términos reales”, sostiene el banco.
Por otro lado, Citibank explica que buena parte de ese movimiento respondió a una decisión del Banco Central de moderar el ritmo de acumulación de reservas. Mientras que durante el segundo trimestre la entidad monetaria compró en promedio USD 113 millones diarios, ese ritmo bajó a unos USD 33 millones diarios desde fines de julio, aunque en lo que va del año ya acumuló compras por USD 14.200 millones. Pese a la desaceleración, el banco remarca que no encuentra señales de que el tipo de cambio esté absorbiendo algo más que las sorpresas inflacionarias recientes. “No vemos señales claras de que el tipo de cambio haya absorbido algo más que las recientes sorpresas inflacionarias, ni de que los desarrollos políticos locales estén pesando sobre la moneda en términos reales”, plantea el informe.
La deuda, el punto de mayor cautela
En materia crediticia, Citi mantiene sus buenas expectativas con la Argentina, aunque reconoce que la recuperación económica es despareja por debajo de los números agregados, con el crecimiento concentrado en sectores exportadores como la agricultura, la minería y la energía, mientras que la manufactura y la construcción muestran mayor debilidad.
El banco pone el foco en el cronograma de vencimientos de 2027. “El próximo desafío importante es el cronograma de amortizaciones más pesado en 2027, lo que aumenta la importancia de la acumulación de reservas, el acceso continuo al mercado y la credibilidad de la política económica”, advierte el Citi. “Seguimos creyendo que la Argentina lo va a lograr y mantenemos la sobreponderación”, sostiene el informe, aunque aclara que anticipa mayor volatilidad de corto plazo a medida que se acerquen los vencimientos.
El reporte también advierte que el riesgo país viene en ascenso desde el pago de bonos de julio, algo que el banco vincula con tensiones sociales y políticas que persisten por debajo de la superficie macroeconómica. Entre esas señales, Citi menciona una desocupación de 7,9%, una caída de los ingresos reales entre jubilados y empleados públicos, y una mora en el crédito a los hogares que llegó al 12,9 por ciento.
De todas formas, para el banco Citi, el eje más relevante del año en materia política pasa por la reforma electoral, en particular la eventual eliminación o suspensión de las PASO. Según el banco, sin primarias la oposición enfrentaría mayores dificultades para unificarse detrás de un único candidato, lo que mejoraría las chances de Milei de imponerse en primera vuelta. Para los analistas del banco estadounidense, una eventual suspensión o eliminación de las PASO sería recibida de manera positiva por el mercado.




