Un nuevo estudio científico en Estados Unidos, realizado por la Universidad de Carolina del Sur en colaboración con la Universidad de Surrey (Inglaterra) y la Universidad Central de Queensland (Australia), descubrió la razón por la que hacemos la mayoría de nuestras acciones diarias.
Según los resultados de la investigación, un 65% de los comportamientos diarios no son una decisión nueva, sino que responden al “piloto automático” inconsciente y se explica por los hábitos desarrollados en la rutina del día a día.
El otro descubrimiento del estudio es que el 46% de estas decisiones en piloto automático responden a hábitos alineados con intenciones conscientes, que en su mayoría responden a acciones que se basan en los objetivos personales positivos de esa persona.
Así fue el desarrollo del estudio realizado en Estados Unidos
La investigación se realizó con encuestas a 105 participantes del Reino Unido y Australia, que respondían por teléfono seis preguntas aleatorias por día durante una semana. El cuestionario se basaba en las actividades que estaban realizando en ese momento y en si eran un hábito adquirido o algo consciente y diferente.
Las conductas expuestas por los participantes en sus respuestas fueron muy variadas, siendo las más comunes el trabajo, la educación o el voluntariado (21,7%), las tareas domésticas o el cuidado de los niños (17,9%), el tiempo frente a pantallas (17,2%) y comer o beber (10,7%). El ejercicio físico representó solo el 5,9 %.
Tras codificar y puntuar las respuestas de la encuesta, los autores descubrieron que la mayoría de las conductas diarias (66,34%) se iniciaban de forma habitual y que el 87,6% de los hábitos se realizaban de forma cotidiana.
El estudio, que fue publicado en la revista “Psychology & Health”, intenta ir más allá de los números en las conclusiones, ya que también se concentra en investigar la construcción de los nuevos hábitos positivos y brindar esperanza para las personas que intentan cambiar su vida a una más saludable.

En base a esto, los resultados demuestran que, al intentar generar un hábito positivo, se puede confiar en el piloto automático para mantenerlo: “Esto significa que, si nos proponemos crear un hábito positivo, ya sea en torno a una mejor higiene del sueño, nutrición o mejoras en el bienestar general, podemos confiar en un “piloto automático” interno para que nos ayude a mantener esos hábitos”, comentó la coautora Grace Vincent, científica especialista en el sueño
En esa línea, Vincent especificó que el ejercicio físico era uno los hábitos positivos que, de acuerdo a lo comprobado con el estudio, es más difícil de mantener en piloto automático, a pesar de que puede ser parte de una rutina.
Por su parte, Benjamin Gardner, otro de los coautores del estudio, explicó que la creación de nuevos hábitos no es algo sencillo: “Para crear un cambio duradero, se deben incorporar estrategias que ayuden a las personas a reconocer y romper sus hábitos no deseados y crear nuevos que sean positivos en su lugar”.
Dejar de usar el celular antes de dormir: el hábito que puede mejorar el sueño
En esta época de las redes sociales y el fácil acceso al entretenimiento, se empezaron a crear muchos malos hábitos que tienen al celular en el centro del problema, como utilizarlo durante muchas horas o antes de dormir.
Muchas personas incluso se quedan dormidas usando el celular, lo que puede afectar al organismo porque la luz azul que se emite desde el dispositivo puede alterar la producción de melatonina, que es la hormona que se encarga de regular el sueño. Además, el entretenimiento de lo que vemos puede hacer más difícil que disminuya el estado de alerta, por lo que se tarda más en tener un buen descanso.

Para cambiar esto, lo ideal es acostumbrarse a dejar el celular por lo menos dos horas antes de dormir, y utilizar ese tiempo para alguna actividad relajante como la lectura, o escuchar música. Esto permitirá que se concilie mejor el sueño y uno despierte con más energía.
Una estrategia para aplicarlo, sobre todo si una persona es muy dependiente del celular, es limitar el tiempo de uso en las diferentes aplicaciones o establecer un horario fijo de uso del teléfono para ir dejándolo de a poco.



