Un juez federal de Estados Unidos ordenó a OpenAI entregarle a Apple materiales de contratación vinculados a extrabajadores de Apple que hoy integran sus equipos de hardware, en el marco de la demanda por robo de secretos comerciales que Apple presentó en julio.
El fallo, firmado por el juez Edward Davila, del tribunal federal del distrito norte de California, obliga a OpenAI a presentar documentos de las entrevistas realizadas a esos exempleados de Apple que aplicaron a sus grupos de hardware de consumo y robótica.
La orden fija un plazo de cinco días para los materiales que OpenAI ya había recopilado durante el litigio, y de 14 días para el resto de los documentos. Entre ellos figuran guías de entrevista, instructivos, guiones y presentaciones técnicas que podrían mencionar tecnología de Apple.
Davila también autorizó a Apple a revisar mensajes privados enviados por la aplicación LINE entre empleados de OpenAI nombrados en la causa, Chang Liu y Yu-Ting Peng, conocida como Alyssa Peng, desde enero de 2026.
El juez además aprobó las declaraciones bajo juramento de ambos y de Tang Yew Tan, jefe de hardware de OpenAI, que al igual que sus colegas trabajó antes en Apple.
Apple presentó la demanda el 10 de julio y acusa a sus extrabajadores de un patrón de robo de información confidencial. Según la compañía, usaron computadoras de Apple para descargar archivos con datos sobre tecnologías y productos no anunciados.
La empresa sostiene además que empleados que ya habían pasado a OpenAI aconsejaron a otros candidatos sobre qué información llevarse al momento de cambiar de compañía y cómo evitar los controles internos de seguridad.
El expediente judicial muestra que el caso pasó a manos de Davila el 23 de julio. Apple pidió una orden preliminar que frene a OpenAI el 3 de agosto y, un día después, solicitó el acceso acelerado a los documentos que ahora obtuvo en parte.
OpenAI se opuso a esa moción y argumentó que los pedidos de Apple eran demasiado amplios y que el descubrimiento acelerado resultaba innecesario porque el cronograma habitual del litigio estaba por comenzar, según el expediente judicial citado por 9to5Mac.
Qué pidió Apple y qué rechazó el juez
Davila no avaló todos los pedidos de Apple. Rechazó el acceso acelerado a la investigación y desarrollo de OpenAI en áreas como acabados metálicos, gestión de energía y funcionamiento de baterías para productos de hardware de consumo.
También denegó solicitudes más amplias sobre la investigación de hardware de OpenAI y sobre lo que los extrabajadores pudieron haber creado una vez dentro de la compañía. La negativa no es definitiva: el juez dejó abierta la puerta para que Apple presente pedidos más acotados.
El litigio se convirtió así en una disputa parcial. Apple obtuvo acceso al proceso de contratación, pero todavía no a los proyectos de hardware en sí mismos.
La defensa objetó la moción de descubrimiento el 18 de agosto, Apple respondió el 25 de agosto y presentó un informe pericial adicional el 31 de agosto sobre la computadora de Liu, según el detalle del expediente recogido por Unite.AI.
Las partes llegaron a una audiencia de estado el 14 de septiembre y acordaron una versión acotada de los pedidos el 18 de septiembre.
El litigio detrás del primer dispositivo de OpenAI
La demanda de Apple apunta directamente al desarrollo del primer producto de hardware de OpenAI, un proyecto que la compañía de inteligencia artificial lleva adelante junto a io Products LLC, también incluida como parte demandada en la causa.
Según informó TechCrunch, que tuvo acceso al fallo, el experto forense contratado por Apple concluyó que Liu utilizó un archivo con secretos comerciales de la compañía en marzo de 2026.
El mismo informe sostiene que Liu le pidió a Peng, en junio, restaurar ciertos dispositivos de la compañía y usarlos con más frecuencia. El perito de OpenAI, en cambio, no halló pruebas de que ese archivo se usara en relación con algún producto de inteligencia artificial.
El tribunal coincidió con el planteo de Apple de que la evidencia forense, como registros y metadatos, es transitoria y puede perderse con el paso del tiempo.
El escrito conjunto de ambas partes advirtió que los secretos alegados podrían terminar tan entrelazados con los proyectos de OpenAI que el daño no podrá revertirse.
Para el medio especializado The Meridiem, el fallo es uno de los primeros antecedentes judiciales relevantes sobre cómo los tribunales analizarán las prácticas de contratación de personal en la disputa por talento que mantienen las grandes compañías de inteligencia artificial.
OpenAI deberá entregar los materiales ya recopilados dentro de los cinco días posteriores al fallo, y el resto de la documentación en un plazo de 14 días. Las declaraciones bajo juramento de Liu, Peng y Tan están previstas para los 30 días posteriores a que Apple reciba esas respuestas.
Según el sitio especializado en políticas de inteligencia artificial aigovernance.com, si Apple logra probar su reclamo de fondo es esperable una ola de demandas similares en el mercado de contratación de talento de inteligencia artificial.
.



