Un viaje que parecía rutinario terminó con tres ciudadanos chinos detenidos y posteriormente expulsados de la Argentina. Todo empezó cuando un remisero advirtió movimientos que le resultaron sospechosos durante el traslado de los pasajeros y decidió dar aviso a las autoridades.

El chofer se presentó ante efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) y contó que había sido contratado para llevar a tres hombres de origen chino. Además, entregó a los agentes la ubicación georreferenciada que le había enviado la persona que lo contactó para hacer el viaje.

Con esos datos, una patrulla de Prefectura acompañó al remisero hasta el punto señalado, ubicado a unos siete kilómetros de uno de los pasos fronterizos internacionales de Formosa, cerca del río Bermejo.

El operativo y la intervención de Migraciones

Al llegar al lugar, los prefectos interceptaron a los tres hombres y constataron que no contaban con la documentación necesaria para acreditar un ingreso legal al país.

La situación fue comunicada a Alejandra Schaffer, auxiliar de la Unidad Fiscal de Formosa, quien dispuso que se diera intervención a la Dirección Nacional de Migraciones para determinar los pasos a seguir.

Tras analizar la situación migratoria de los tres hombres, el organismo ordenó su expulsión inmediata del territorio argentino.

Los trasladaron hacia el último ingreso registrado

Según se informó, los tres hombres fueron trasladados hasta el Paso Fronterizo Internacional de Paso de los Libres, en Corrientes, a través de Brasil. Ese era el último punto de ingreso legal al país que figuraba registrado para ellos.

De esta manera, el procedimiento iniciado a partir de la alerta de un remisero terminó con la intervención de Prefectura, la Justicia y Migraciones y con la expulsión de los tres ciudadanos extranjeros.

El contexto de las expulsiones de extranjeros

El operativo se produjo en un contexto de controles sobre el ingreso y la permanencia de extranjeros en el país. A mediados de año, la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, había informado que durante el primer semestre se habían concretado 14.000 expulsiones de extranjeros.

Según explicó entonces la funcionaria, entre los casos se encontraban personas con antecedentes penales, alertas rojas de Interpol, impedimentos legales o que habían intentado ingresar a la Argentina sin cumplir con los requisitos establecidos por la normativa vigente.