Una combinación bastante sencilla de luz y feromonas sexuales podría transformarse en una nueva herramienta para enfrentar a una de las principales plagas que afectan a la producción de tomate bajo cubierta. Así lo comprobaron investigadores del INTA Concordia, en Entre Ríos, que consiguieron capturar más ejemplares de Tuta absoluta que los dispositivos convencionales.
Conocida como polilla del tomate, este insecto provoca daños en hojas, brotes y frutos, afectando tanto el desarrollo de las plantas como la calidad comercial de la producción. Frente a ese problema, el equipo entrerriano evaluó durante dos campañas distintas combinaciones de estímulos lumínicos y químicos.

“Las trampas equipadas con luz LED azul de 470 nanómetros (nm) y feromonas sexuales registraron la mayor cantidad de capturas de Tuta absoluta, superando ampliamente a las trampas tradicionales que utilizan únicamente feromonas”, explicó Jorge Castresana, investigador del INTA Concordia.
El ensayo también permitió afinar qué tipo de luz resulta más efectiva. Los investigadores compararon LED ultravioletas de 390 nanómetros con luces azules de 470 nanómetros, y determinaron que estas últimas tuvieron un mejor desempeño.
“La trampa de 470 nanómetros capturó más adultos que la de 390 nanómetros, lo que demuestra que la longitud de onda utilizada es un factor clave para mejorar la eficiencia de estas herramientas”, señaló Castresana.
Además de funcionar con energía solar y ser de bajo costo, el desarrollo apunta a mejorar el monitoreo dentro de los esquemas de Manejo Integrado de Plagas. Esto cobra especial relevancia en zonas como Entre Ríos, donde buena parte del control de la polilla todavía se sostiene en insecticidas de síntesis química.
Según Castresana, incorporar estas trampas a los programas de manejo “puede contribuir a reducir el uso de insecticidas, disminuir las pérdidas de frutos y mejorar la eficiencia del monitoreo”.



