El Primer Comando de la Capital (PCC), la banda criminal más poderosa de Suramérica, nacida en Brasil (EFE/ Isaac Fontana)

Las bandas criminales brasileñas han formado una “escuela criminal” en Uruguay. Es que, según un informe de Inteligencia presentado por el gobierno ante el Mercosur, delincuentes reconocidos como Sebastián Marset copiaron los métodos que utilizan bandas como el Primer Comando Capital (PCC). Es el grupo criminal de Brasil que más presos tiene en Uruguay: 51.

El documento fue elaborado por el Ministerio del Interior e informado por el diario uruguayo El País.

La Policía uruguaya realiza un seguimiento del PCC desde 2023 en las cárceles del país. En mayo del año pasado, en una requisa en uno de los penales más peligrosos se incautó un celular que tenía comunicaciones entre integrantes de la organización. Esto fue clave: en el dispositivo había un grupo de WhatsApp llamado “Sistema do Uruguay”, que tenía ocho miembros.

Una pared con pintadas alusivas a la banda criminal Primer Comando de la Capital, el 22 de marzo de 2024, en Sao Paulo (Brasil) (EFE/ Isaac Fontana)

De estos chats surgieron datos sobre los miembros de esta organización, las conexiones, los dominios y las áreas de influencia dentro y fuera de las cárceles y los códigos y reglamentos internos que rigen la conducta del peligroso grupo criminal brasileño.

La influencia del PCC en el país volvió a quedar en evidencia en febrero de este año, cuando delincuentes quisieron robar un banco construyendo un túnel subterráneo. Algunos de los imputados por este caso pertenecen al PCC.

Las cárceles uruguayas tienen cerca de 17.000 privados de libertad, de los cuales 420 son extranjeros (un 2%). De hecho, 190 son brasileños (algo menos de la mitad) y 74 son argentinos. El resto se distribuye entre reclusos de Cuba, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Paraguay, Chile, Perú, Bolivia, España y Ecuador.

Operativo contra criminales vinculados al grupo criminal brasileño Os Manos, en Uruguay (Ministerio del Interior)

De los brasileños presos en cárceles uruguayas, hay 88 integrantes de organizaciones criminales. Además de los 51 vinculados al PCC, hay otros 19 que pertenecen a Os Manos, nueve al Primer Comando da Fronteira (PCF), siete a Os Tauras y dos a Bala Na Cara, de acuerdo a los datos consignados por el diario uruguayo.

Os Manos tiene el dominio de la frontera con Brasil desde el 2017, tras haber protagonizado una lucha de poder contra la banda rival Bala Na Cara, informó El País basado en el documento del Ministerio del Interior. Es la facción más grande y organizada de Río Grande do Sul y desde hace años extiende sus lazos con Uruguay. La zona de mayor influencia de esta banda criminal está en Rivera. Suele utilizar tatuajes característicos para identificar a sus miembros (como un diamante).

La presencia de integrantes brasileños del PCF se confirmó en 2025. Si bien tiene su base de operación en la frontera con Brasil, cada vez son más las operaciones que se registran hacia Maldonado y Montevideo. Recientemente se detectó actividad de la organización en los barrios Manga, Nuevo Capra y Los Sueños, en la periferia de la capital.

Operativo contra criminales vinculados al grupo criminal brasileño Os Manos, en Uruguay (Ministerio del Interior)

En 2022, un grupo de entre cuatro y cinco integrantes de bandas de Maldonado ingresaba droga a la cárcel de Las Rosas, ubicada en ese departamento. Durante una inspección fueron incautados más de 2.200 kilos de cocaína, que estaban distribuidos en ladrillos con el logo del PCF y ocultos en el pulmón de una estufa a leña.

El documento del Ministerio del Interior señala que hasta el momento no hay operaciones detectadas que evidencien una “actividad directa de estas organizaciones” dentro de las cárceles de Uruguay. Sin embargo, la Policía señaló que estas bandas funcionaron como una “escuela criminal” y que la dinámica de los grupos de frontera repercute directamente en los penales.

En concreto, hay tres puntos clave en esta organización: la frontera entre Rivera y Santana do Livramento, la de Aceguá y la del Chuy. En esos lugares, “pequeñas organizaciones uruguayas y brasileñas están copiando la forma de operar de grandes carteles como Os Manos y el PCC para el narcotráfico”, agrega la publicación.