Montevideo, 21 sep (EFE).- Uruguay y Nueva Zelanda firmaron un acuerdo de seis meses a través del cual se pondrá en marcha la implantación de alambrados virtuales, a través de collares inteligentes, para el manejo del ganado que se desarrollará en su fase inicial en el departamento (provincia) de Colonia.

La empresa neozelandesa Halter, que desarrolla tecnología digital para el manejo ganadero, en alianza con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), llevarán adelante esta experiencia que involucrará cerca de 100 bovinos Hereford y que representa la mayor implantación individual de cercado virtual en Latinoamérica.

En ese sentido, Halter desarrolló un sistema de manejo ganadero que combina collares inteligentes, posicionamiento GPS y una plataforma digital para crear límites virtuales, monitorear, gestionar y mover a los animales a través de una aplicación.

Los collares funcionan mediante señales sonoras y vibraciones que alertan a las vacas sobre la ubicación del alambrado virtual.

Si una vaca intenta cruzar repetidamente el límite, recibe un pequeño pulso eléctrico, de aproximadamente una décima parte de la intensidad de un alambrado eléctrico tradicional, según detalla un comunicado de la empresa.

Esta tecnología también permite a los productores definir y ajustar digitalmente las áreas de pastoreo, al tiempo que proporciona información en tiempo real sobre el movimiento, la salud, la rumia y los datos de celo de los animales.

Por su parte, la experiencia del INIA permitirá evaluar el desempeño y la usabilidad del sistema en condiciones locales, al tiempo que generará nuevos conocimientos.

En tanto, el trabajo avanzará por distintos escenarios como campo natural o pasturas naturales mejoradas, pasturas mejoradas y alfalfa u otros cultivos de alto incentivo, con una frecuencia de movimientos del ganado ajustada de acuerdo con cada etapa.

Durante la experiencia se recopilarán datos sobre la ganancia diaria de peso, el manejo del pastoreo y la frecuencia de los movimientos, el comportamiento y la adaptación de los animales mediante las observaciones del equipo técnico de INIA. EFE