Buenos Aires, 10 septiembre (NA) -- El empresario farmacéutico Hugo Sigman declaró este jueves en la causa por la compra de vacunas para el Covid-19, negó que haya habido irregularidades y pidió ser sobreseído. Fuentes judiciales informaron a la Agencia Noticias Argentinas que el titular del grupo INSUD Pharma se presentó de forma virtual ante el juez Ariel Lijo y dio sus explicaciones sobre las acusaciones en su contra. Vacunas Covid-19: a la espera por la declaración de Sigman, la Justicia define la citación a directivos de Sputnik y AstraZeneca En su escrito, expresó que los hechos que se investigan en la causa ocurrieron en un “contexto excepcional” por la pandemia, en el que hubo una escasez de vacunas, medicamentos e insumos médicos y la capacidad de producción no lograba “abastecer una demanda global extraordinaria”. Sigman es apuntado por la Justicia por haber sido presuntamente beneficiado con la adquisición de vacunas durante el Gobierno de Alberto Fernández, que habría priorizado las negociaciones con empresas ligadas a él como AstraZeneca y Sinopharm mientras retrasaba las de Pfizer. Sobre la primera, dijo que contrató a su laboratorio Mabxience para fabricar el principal activo para producir una cantidad determinada de vacunas accesibles para América Latina, ya que no contaba con plantas propias. Con respecto a la relación del laboratorio Elea Phoenix con la vacuna Sinopharm, aseguró que fue “exclusivamente técnica” y que estuvo relacionada sólo como parte de un ensayo clínico. En ambos casos, Sigman remarcó que sus empresas no tuvieron participación en la comercialización de las dosis ni su adjudicación, y no obtenía ningún beneficio económico ligado a la cantidad de vacunas que adquirió el Estado argentino. Por otro lado, el empresario dijo que las demoras con Pfizer estuvieron vinculadas a “condiciones jurídicas” que exigía la compañía y con el “marco normativo” aprobado por el Congreso argentino, y no con alguna exigencia del Gobierno argentino de sumar un “socio local” para comprarle vacunas. Sigman también es investigado por tráfico de influencia con funcionarios como los exministros de Salud, Ginés González García y Carla Vizzotti, o el infectólogo Pedro Cahn. Sobre este punto, dijo que la relación que mantenía con ellos “no demuestra la existencia de una maniobra ilícita”.