Los emojis hoy son componentes infaltables en las conversaciones mediadas por plataformas digitales, con una virtud fundamental: agregan expresividad allí donde el texto no lo hace acabadamente. Por ejemplo, la carita que llora de risa revela que un comentario no debería ser tomado demasiado en serio. Y responder con un rostro que tiene los ojos abiertísimos sirve para mostrar sorpresa.

¿Sabías que esta forma de comunicación tiene un origen que se remonta exactamente 44 años al pasado? Los emojis surgieron un día como hoy, un 19 de septiembre, en 1982. Por entonces, eran bastante diferentes a los que ahora dicen lo suyo en aplicaciones de mensajería y redes sociales. Sin embargo, en ocasiones sobreviven, con aquel formato primigenio.

Así nacieron los emojis, hace 44 años

Scott Fahlman es un científico especializado en computación que trabajó en la Universidad Carnegie Mellon, en Estados Unidos. En ese ámbito, es reconocido por sus investigaciones en redes neuronales y semánticas, pero más allá de ese reducto es famoso por ser el creador de los antepasados del emoji tal como lo conocemos.

Ese 19 de septiembre, a pocos días de la llegada del final del verano en Pensilvania, Falhman envió un mensaje a sus compañeros de trabajo con una propuesta: un método para diferenciar los mensajes formales de las bromas. Para estos últimos, invitó a usar los caracteres :-) sin usar espacios y explicando que debían leerse de lado.

Él es Scott Fahlman, uno de los padres de los emojis. (Foto: Wikimedia)
Él es Scott Fahlman, uno de los padres de los emojis. (Foto: Wikimedia)

En su charla, bromeó: “En realidad, es probable que sea más económico marcar cosas que no sean chistes, dadas las tendencias actuales. Para esto, úsese :(”, dijo. Según las crónicas, el mensaje original con esa propuesta se había perdido en el limbo digital y fue recuperado en el año 2022. Los curiosos pueden verlo completo, en este enlace.

Emojis: de los caracteres al dibujo y la popularidad mundial

A finales del siglo pasado, en 1999, el diseñador Shigetaka Kurita se convirtió en el padre de los emojis tal como los conocemos ahora. Ese año, el japonés que por entonces trabajaba en la compañía de telefonía móvil NTT DoCoMo ideó un paquete con 176 símbolos, en este caso dibujados, en cuadrículas de 12x12 píxeles. Su propósito fue elaborar un modo de transmitir información en las pantallas de los celulares.

Los emojis se establecieron como una de las formas de comunicación más frecuentes en las charlas digitales. (Foto: Adobe Stock)
Los emojis se establecieron como una de las formas de comunicación más frecuentes en las charlas digitales. (Foto: Adobe Stock)

Según los informes, Kurita se inspiró en el manga y en el kanji, un sistema de escritura empleado en Japón que apela a caracteres para representar ideas, conceptos o palabras. En este punto, hay un detalle interesante, también asociado a la cultura nipona: el término “emoji” proviene del japonés: “e” significa imagen y “moji” hace referencia a los caracteres.

Aquello que nació en 1982 con tres simples integrantes de nuestros teclados de computadora —los dos puntos, el guion y el paréntesis de cierre que en conjunto forman una cara sonriente— mantiene su vigencia, actualizaciones mediante.

¿Sabías que, incluso, existe un consorcio que los gestiona y elige nuevas variantes cada año? Se trata de Unicode, que ahora es como la oficina central de los emojis, con el objetivo de estandarizarlos y que todos los usuarios podamos echar mano a ellos para expresar lo que, en ocasiones, un texto no alcanza a decir.