Un hombre de 51 años fue asesinado a tiros en Garín, partido de Escobar, dentro de su casa y frente a su familia. (Google Maps)

En Garín, partido de Escobar, un hombre de 51 años fue asesinado dentro de su casa frente a su familia, en un ataque a tiros que los investigadores analizan como un posible ajuste de cuentas. La secuencia, según los primeros elementos incorporados al expediente, incluyó amenazas previas, varios disparos contra la vivienda y la huida de los agresores en motocicleta.

El crimen ocurrió durante el fin de semana mientras la víctima estaba junto a su pareja y sus tres hijos, de 18, 13 y 11 años. De acuerdo con el relato reunido por la investigación, los atacantes llegaron con cascos, permanecieron fuera del domicilio y dispararon sin ingresar, aunque en un momento intentaron forzar la entrada. La causa quedó bajo la órbita de la comisaría Escobar 3ra y de la Fiscalía de turno, que trabajan para identificar a los responsables.

Uno de los disparos hirió en el pecho a Carlos Alberto Sian, provocándole la muerte de manera inmediata. Hasta el momento, no hay detenidos y una de las líneas de análisis apunta a establecer si el homicidio estuvo vinculado con actividades previas de la víctima, mencionadas en el expediente a partir de testimonios y datos recolectados por los investigadores.

De acuerdo con lo informado por el portal Pilar a Diario, la pareja de Sian declaró que los hombres patearon la puerta y dispararon contra la cerradura en un intento de acceso. Como no lograron abrir, continuaron efectuando tiros hacia el interior. En ese contexto, uno de ellos introdujo una mano por una ventana.

La mujer afirmó ante la Fiscalía que los agresores gritaban “te venimos a matar” y “dejanos entrar, te vamos a matar igual”, expresiones que quedaron asentadas en su declaración y que orientan la pesquisa hacia un homicidio premeditado.

La investigación por el crimen en Garín analiza un posible ajuste de cuentas por las amenazas previas y la fuga de los agresores en motocicleta. (Noticias XFN)

La agresión terminó cuando los dos hombres escaparon en la motocicleta en la que habían llegado. Minutos después arribó una ambulancia del SAME, cuyo personal confirmó que Sian había muerto, debido a la gravedad de la herida.

El episodio concentró desde el inicio la intervención de peritos y policías, tanto por la mecánica del ataque como por la cantidad de personas que se encontraban en el domicilio. La investigación busca determinar con precisión cuántos disparos fueron efectuados, desde qué posiciones y si hubo una coordinación previa para concretar el homicidio.

Tras el crimen, la Policía Científica realizó peritajes en la vivienda y secuestró cinco vainas servidas de una pistola, un dato central para reconstruir la balística del hecho. Ese material será sometido a análisis para intentar establecer el arma utilizada y, eventualmente, relacionarla con otros episodios.

Durante el procedimiento también fue incautada una escopeta con dos cartuchos intactos que pertenecía a la víctima y que no llegó a ser usada durante el ataque. Ese elemento pasó a formar parte del expediente, aunque la principal atención de los investigadores está puesta en identificar a los tiradores y en reconstruir su recorrido previo y posterior al asesinato.

La víctima se dedicaba a la venta de armas, la compra y venta de teléfonos celulares y los préstamos de dinero. Además, según esas mismas fuentes, registraba antecedentes por distintos delitos. Ese conjunto de datos es evaluado ahora por quienes llevan adelante la causa para determinar si alguna de esas actividades pudo haber funcionado como móvil.