
Un total de 669 personas han muerto y 2.362 continúan desaparecidas tras la grave riada registrada el miércoles tras la crecida del río Bhotekoshi en Rasuwa, un distrito montañoso próximo a la frontera con la región autónoma china de Tíbet, según el último balance. Las autoridades chinas han confirmado siete muertos y 554 personas desaparecidas, según la oficina de emergencias del Tíbet.
Un portavoz de la Policía nepalí, Abhinarayan Kafle, ha dado este sábado las últimas cifras oficiales del siniestro, que suponen una reducción de unas 150 personas en la cifra de desaparecidos con respecto a la anterior información difundida, según comentarios a medios locales.
De los cadáveres recuperados, 148 corresponden a mujeres, 268 a hombres, 22 a niñas y 20 a niños. En 221 casos se trata de partes del cuerpo que no han podido ser identificadas. Un total de 20 cuerpos han sido ya entregados a sus familias.


