
Se cumplen siete años de la muerte de Xana, la hija de Luis Enrique y Elena Cullell, que falleció en agosto de 2019 a los nueve años a causa de un osteosarcoma. Desde entonces, su familia ha mantenido vivo su recuerdo a través de la Fundación Xana, creada para ayudar a niños con enfermedades graves y a sus familias. En una fecha especialmente difícil para sus seres queridos, la fundación ha querido recordar a la pequeña con unas palabras cargadas de significado.
"Todo en la vida depende de las expectativas", comienza el mensaje que la familia ha compartido a través de la Fundación. En él recuerdan cómo nació este proyecto con unos objetivos inicialmente modestos, pero que han ido creciendo gracias al apoyo recibido: "Cuando iniciamos el viaje de la Fundación Xana, las nuestras eran pequeñas, pero con vuestro apoyo, los objetivos van cambiando y se vuelven más ambiciosos y a la vez más exigentes".
La familia también pone el foco en aquello que consideran que Xana dejó tras su partida: "Xana partió hacia otro lugar porque tenía proyectos mucho más importantes que simplemente hacer feliz a sus seres queridos cercanos", aseguran en el comunicado, antes de explicar el que consideran que era su propósito: "Su aspiración era otra más altruista: ayudar a otros niños con problemas de salud y a sus familias". Unas palabras con las que convierten su recuerdo en una forma de seguir ayudando a quienes atraviesan situaciones especialmente complicadas.


