Bertín Osborne en 'Y ahora Sonsoles' (ATRESMEDIA).

Bertín Osborne vuelve a sonreír después de unos meses especialmente complicados. El cantante ha reaparecido este miércoles en Y ahora Sonsoles para hablar abiertamente del bache de salud que le obligó a cancelar varios conciertos y a apartarse temporalmente de los escenarios. Lejos de restarle importancia a lo ocurrido, el artista ha reconocido que las últimas semanas han sido mucho más difíciles de lo que podía percibirse desde fuera. Ha sufrido dos neumonías en apenas cuatro meses y ha necesitado tiempo para recuperar unas fuerzas que, poco a poco, vuelven a acompañarle.

Su regreso llega, además, acompañado de una nueva oportunidad para aclarar unas declaraciones sobre el amor que provocaron malestar, especialmente en Fabiola Martínez, su segunda mujer. Durante la conversación con Sonsoles Ónega, Bertín ha querido explicar qué quiso decir entonces y ha aprovechado para recordar tanto a Fabiola como a Sandra Domecq, la madre de sus tres hijas y su primer gran amor.

“Probablemente no me expliqué bien. Para mí, estar enamorado y sentirse enamorado son dos conceptos distintos. Cuando dices estar enamorado, para mí es una cosa rotunda, contundente, y el estar enamorado no lo puedes medir”, ha explicado.

El artista ha insistido en que sí ha vivido el amor intensamente y ha recurrido precisamente a sus dos matrimonios para demostrarlo. “Yo sí me he sentido enamorado, me he sentido enamorado hasta las patas. Yo no me he casado dos veces porque sea gilipollas”, ha señalado entre risas. “Si me he casado es porque me sentía enamorado”.

Al recordar sus relaciones, Bertín ha reservado un espacio especialmente emotivo para Sandra Domecq, fallecida en 2004. Se casaron en 1977, cuando ambos eran muy jóvenes, y juntos formaron una familia. Para el cantante, ella continúa ocupando un lugar fundamental en su historia personal.

“Sandra fue mi amor de juventud. Era la tía más cachonda y divertida, una loca maravillosa. Yo me moría por ella y por eso me casé con ella”, ha recordado. También ha reflexionado sobre el hecho de haber contraído matrimonio con solo 21 años. En su opinión, de haber esperado hasta tener más experiencia, probablemente su historia habría sido diferente.

Bertín Osborne en 'Y ahora Sonsoles' (ATRESMEDIA).

La enfermedad de Sandra fue, según ha contado, uno de los momentos más dolorosos de su vida. Bertín ha reconocido que todavía le resulta complicado hablar de ella y ha recordado con emoción que sabía que estaba perdiendo “al amor de mi vida”. Pese a la separación, ambos conservaron una estrecha amistad hasta el final.

Fabiola, una mujer a la que todavía echa de menos

Sus palabras también han servido para reivindicar el profundo cariño que siente por Fabiola Martínez: “A mí nadie me obligó a casarme con Fabiola. Me casé con ella porque me sentía, como dicen en Venezuela, hundido. Fabiola es una mujer bestial, inteligente, honesta, responsable, una pareja maravillosa”.

Bertín ha dejado claro que no existe enfrentamiento entre ambos y que continúa valorando enormemente a quien fue su mujer durante más de una década: “La faceta de vivir con Fabiola era fantástica. Se rompió porque las circunstancias de la vida son las que son y porque yo soy completamente distinto en la mayoría de las cosas”. Además, ha sorprendido al confesar que todavía siente su ausencia: “La echo de menos. La veo mucho, pero la echo de menos”.

Sobre la ruptura, el cantante ha asumido parte de la responsabilidad y ha reconocido que su manera de vivir puede resultar complicada para una pareja. “Soy muy complicado para convivir”, ha admitido. “Yo soy más básico que un mechero. Me gustan las cosas normales, no salgo por las noches, a las diez estoy acostado, me levanto a las seis de la mañana y me gusta el campo. Estoy limpiando moñigas por las mañanas”, ha admitido.