La policía brasileña realizó este jueves un vasto operativo por el presunto desvío de recursos públicos hacia la productora de un biopic sobre el exmandatario Jair Bolsonaro. El filme está envuelto en investigaciones que afectan la campaña presidencial de su hijo Flávio.
La operación puso el foco en el campo conservador de cara a las elecciones de octubre, mientras una crisis inédita entre jueces en la corte suprema preocupa al gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección.
Lula y Flávio Bolsonaro están empatados en las encuestas para una probable segunda vuelta, por lo que se prevé una lucha ajustadísima.
Las elecciones se celebrarán el 4 de octubre.
Por qué investigan un filme sobre Jair Bolsonaro
El diputado bolsonarista Mario Frias, del Partido Liberal, y la productora audiovisual Karina Gama están entre los blancos de la operación de este jueves.
Gama es titular de Go Up Entertainment, productora de “Dark Horse”, protagonizada por el actor estadounidense Jim Caviezel en la piel del ultraderechista Jair Bolsonaro. Frias es productor ejecutivo de la película que aún no se estrena.

A ambos se les prohibió salir del país y la policía incautó siete armas de fuego a Frías, dijo una fuente de la Policía Federal (PF).
La operación indaga sobre un “supuesto desvío de recursos públicos provenientes de enmiendas parlamentarias” por “centenas de millones de reales” (millones de dólares), informó una nota policial.
Las enmiendas son un instrumento para que legisladores destinen discrecionalmente recursos a proyectos de interés público. Go UP Entertainment fue uno de los 49 blancos de allanamiento e incautación ejecutados este jueves.
Se indaga si recursos asociados a contratos públicos con el instituto sin fines de lucro Conhecer Brasil, presidido por Karina Gama, “posteriormente fueron direccionados” a Go Up Entertainment, según la decisión judicial.
Flávio Bolsonaro afirmó en un acto de campaña que la operación es un “intento de interferencia política”.
El juez del supremo que autorizó la operación es Flávio Dino, exministro de Justicia de Lula.
La campaña de Lula “a la defensiva”
“Dark Horse” quedó en la mira luego de que Flávio Bolsonaro reconociera en mayo haber pedido giros millonarios al banquero Daniel Vorcaro - hoy preso - para supuestamente pagar la película.
La policía indaga si aquellos fondos se usaron en realidad para financiar a otro hijo de Bolsonaro, Eduardo, radicado en Estados Unidos y con una condena en Brasil por coacción a la justicia.
La operación de este jueves corre en paralelo a esta otra investigación.
Por su lado, el campo de Lula muestra preocupación por el eventual impacto en la contienda electoral de la crisis desatada en el supremo, a raíz precisamente del caso Vorcaro, detenido por fraude financiero.
Exministro de Jair Bolsonaro, el juez André Mendonça pidió investigar mensajes del banquero a un número atribuido a su colega Alexandre de Moraes, en los que pedía ayuda para eludir la investigación que luego llevó a su arresto y la liquidación de su banco Master.
Moraes condujo en 2025 el juicio que llevó a la cárcel a Jair Bolsonaro por golpismo. La crisis en el supremo puso a la campaña de Lula a la “defensiva”, dijo una fuente del gobierno bajo el anonimato.
Aunque la fuente atribuyó el momento “delicado” a hechos que no tienen “nada que ver” con Lula, señaló que resultan difíciles de explicar a un electorado que asocia a Moraes al antibolsonarismo.
Dijo confiar en que aún falta correr “mucha agua bajo el puente” hasta las elecciones del 4 de octubre.
El Partido de los Trabajadores de Lula mantuvo este jueves una reunión de su dirigencia en la que se trató del impacto electoral de la polémica, dijo una fuente petista.
(Con información de AFP).




