El gobierno de Abelardo de la Espriella ya anticipó el enfoque de la próxima discusión sobre el aumento del salario mínimo de 2027 en Colombia y defendió una política salarial más moderada. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, advirtió que aumentos elevados pueden presionar la inflación y afectar otras variables de la economía.
La próxima negociación del salario mínimo, prevista para diciembre, tendrá como ejes la inflación, la productividad y la protección del poder adquisitivo de los trabajadores. El Gobierno también espera que la discusión entre empresarios, sindicatos y autoridades se desarrolle con mayor responsabilidad y con base en los datos oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Gómez Martínez explicó que los próximos incrementos deberían guardar relación con la capacidad productiva de la economía. También señaló que el ajuste debe sustentarse en las cifras oficiales de inflación publicadas por el Dane. Por eso, cuestionó el aumento de 23,7% decretado para 2026 y lo calificó como “absolutamente innecesario”.
Además, atribuyó esa decisión a una política populista del gobierno de Gustavo Petro.

Duro mensaje sobre las alzas muy elevadas del salario mínimo
Como se recordará, el salario mínimo subió 23,7% para 2026 y la remuneración básica quedó en $1.750.905, sin incluir el auxilio de transporte. Para el funcionario, ese incremento tuvo efectos que fueron más allá del ingreso directo de los trabajadores que ganan el mínimo. El titular de Hacienda anotó que esa decisión impulsó el consumo privado, contribuyó a las presiones inflacionarias y aumentó las importaciones, situación que llevó el déficit comercial a niveles altos.
También advirtió que la inflación podría mantenerse por encima de las metas previstas durante varios años. Con ese diagnóstico, planteó que la política salarial debe evitar presiones adicionales sobre los precios.
El ministro defendió además las decisiones del Banco de la República para controlar la inflación. En ese punto, aseguró que recuperar el control de los precios beneficia a todos los colombianos.
Inflación de agosto de 2026 es clave en la negociación
El dato que empezó a pesar en la discusión es la inflación anual de 6,24% a agosto de 2026, informada por el Dane. Ese nivel sigue muy por encima de la meta del 3% fijada por el Banco de la República. La cifra mostró que el costo de vida siguió en aumento en varios rubros por encima del promedio nacional:
- Restaurantes y hoteles: 9,36%.
- Salud: 8,30%.
- Educación: 7,45%.
- Bebidas alcohólicas y tabaco: 6,94%.
- Muebles, artículos para el hogar y conservación ordinaria del hogar: 6,67%.

Dicho comportamiento entra en la mesa de negociación porque sirve para medir cuánto se encareció la canasta de bienes y servicios de los hogares. A partir de ese dato se calcula cuánto debería subir el ingreso para evitar una pérdida del poder adquisitivo.
El Gobierno ya dejó claro que quiere usar esa referencia oficial para la discusión de finales de año. También busca que el ajuste recoja la inflación y la productividad, con especial atención a los trabajadores de menores ingresos.
Escenarios de aumento y estimaciones
La línea oficial apunta a recuperar poder adquisitivo y sumar un punto por productividad laboral. Con ese criterio, si la inflación terminara en 7%, el aumento del salario mínimo “rozaría el 8%”. Se tienen, por ahora, las siguientes estimaciones:
- Con un ajuste de 6%, el salario mínimo pasaría de $1.750.905 a $1.855.959. Eso equivaldría a un alza mensual de $105.054.
- Si el incremento fuera de 7%, el salario llegaría a $1.873.468. En ese caso, el aumento sería de $122.563.
- Con un ajuste de 8%, la remuneración básica subiría a $1.890.977. El incremento mensual sería de $140.072 sobre el salario básico vigente.
- Si el auxilio de transporte también aumentara 8%, pasaría de $249.095 a $269.023. Con ambos conceptos, el ingreso mensual total rondaría los $2,16 millones.
El exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas se refirió al asunto. “Yo diría que la cifra más cercana a lo que va a ser el incremento del salario mínimo será 8 % en ausencia de politiquería”, afirmó, según El Colombiano.
Cárdenas también cuestionó los incrementos muy por encima de la inflación. Además, estimó que, sin el fuerte aumento aplicado este año, la inflación podría estar cerca de 4,3%, una cifra que corresponde a su análisis y no a una proyección oficial.

Variables que aún pueden mover la cifra final
El dato de agosto no define por sí solo el aumento de 2027. La negociación incorpora la inflación con la que cierre 2026, la productividad, el comportamiento de la economía, el mercado laboral y las posiciones de empresarios, trabajadores y Gobierno.
El Banco de la República mantiene además varias alertas sobre los precios para lo que resta del año. Entre los riesgos mencionó:
- Mayores costos laborales.
- Consumo de los hogares.
- Alimentos.
- Fenómeno de El Niño.
- Servicios públicos.
- Otros precios regulados.
- Conflictos internacionales.
- Situación fiscal.
La autoridad monetaria proyecta que la inflación se moderará durante 2027, aunque advirtió alta incertidumbre alrededor de ese recorrido. Así, la discusión final dependerá de cuánto logre sostenerse el ingreso real de los trabajadores frente al avance de los precios.




