Tesla abrió el registro para personas y empresas que quieran integrar su red de Cybercab y expandir el servicio de robotaxi autónomo. (REUTERS/Kaylee Greenlee)

Tesla abrió el registro para personas y empresas que busquen formar parte de su red de Cybercab, el robotaxi sin volante ni pedales. El formulario es, por ahora, el único paso público para quienes quieran adquirir una flota o colaborar con la infraestructura del servicio.

Este proceso tiene el objetivo de empezar la expansión de Tesla en el transporte autónomo y ser un modelo en el que propietarios puedan prestar sus vehículos para realizar viajes. Por ahora, el Cybercab ya opera comercialmente en Austin, Texas, mientras la autoridad federal revisa cómo fue certificado.

El formulario para quienes quieran tener un Cybercab de Tesla

Tesla habilitó una inscripción para quienes estén interesados en participar en su futura red de robotaxis. El trámite pide nombre, teléfono, correo electrónico y la región en la que el solicitante planea desplegar los vehículos.

La compañía también consulta qué tipo de vínculo busca cada interesado. Las opciones contemplan la adquisición de una flota de Cybercab o la participación en centros de movilidad e infraestructura necesarios para el funcionamiento del servicio.

La inscripción contempla la compra de una flota de Cybercab o la participación en centros de movilidad e infraestructura del servicio. (REUTERS/Kaylee Greenlee)

El formulario invita a colaborar con la construcción de la red de robotaxis de Tesla. Sin embargo, no establece todavía las condiciones comerciales que deberán cumplir los potenciales operadores.

No se conoce si será necesario comprometer una cantidad mínima de vehículos para acceder a una flota. Tesla tampoco informó si venderá los Cybercab directamente, si los entregará mediante alquiler o si propondrá una asociación para operar unidades dentro de su plataforma.

Por ahora, quien pretenda tener un Cybercab debe completar el registro, elegir la región de despliegue e indicar si busca una flota o un papel vinculado con la infraestructura. La empresa no difundió precios, plazos de entrega, requisitos técnicos ni contratos.

Cómo es el modelo de alquiler que plantea Elon Musk

La propuesta de Tesla no se limita a vender vehículos. Elon Musk ha explicado que los propietarios podrían incorporar sus Cybercab a una red de robotaxis cuando no los estén utilizando.

Tesla no informó precios, plazos de entrega, requisitos técnicos ni contratos para operar una flota de Cybercab. (REUTERS/Kaylee Greenlee)

La idea consiste en que esos automóviles realicen viajes de pasajeros de manera autónoma y generen ingresos para sus dueños. Tesla pondría a disposición elementos de su infraestructura, entre ellos su aplicación y servicios de localización.

Musk comparó el modelo con una combinación entre Airbnb y Uber. La fórmula apunta a que una persona use su vehículo cuando lo necesite y lo ponga a trabajar dentro de la plataforma durante los momentos en que esté disponible.

El dueño no tendría que conducirlo. El Cybercab fue concebido para trasladar pasajeros sin intervención humana, por lo que su función en la red sería realizar trayectos bajo el control del sistema autónomo.

Musk sostuvo que algunos clientes podrían conseguir más dinero por prestar el vehículo a la flota de lo que les cuesta arrendarlo a Tesla. “Te pagan por tener un Tesla”, afirmó al describir esa posibilidad.

Elon Musk planteó que los propietarios podrán sumar su Cybercab a la red de robotaxis cuando no lo usen y generar ingresos con viajes autónomos. (REUTERS/Kaylee Greenlee)

Tesla no explicó cómo se repartirán los ingresos entre la compañía y los propietarios. Tampoco definió si el interesado podrá comprar el robotaxi, arrendarlo o gestionarlo mediante un convenio.

Cómo es el Cybercab y su funcionamiento

El Cybercab es un vehículo creado desde cero para operar como taxi autónomo. No tiene volante ni pedales, de modo que ningún conductor ni pasajero puede tomar el control físico durante un recorrido.

Tesla sostiene que el sistema autónomo toma todas las decisiones de conducción. Esa condición diferencia al Cybercab de otros robotaxis que utilizan automóviles convencionales adaptados con tecnología de conducción autónoma.

En esos modelos adaptados, el vehículo conserva mandos manuales aunque el sistema pueda conducir. El Cybercab elimina esos componentes desde su concepción y se destina exclusivamente al transporte sin conductor humano.

El modelo comenzó recientemente su operación comercial en Austin, Texas. Antes de ese despliegue, Tesla ya ofrecía viajes autónomos en la ciudad mediante unidades del Model Y.

El Cybercab fue diseñado como taxi autónomo sin volante ni pedales y realiza trayectos sin intervención humana. (REUTERS/Kaylee Greenlee)

Luego amplió sus operaciones a otras ciudades de Texas, Florida y California. En varios de esos mercados, las normas estatales exigen que los vehículos autónomos tengan un supervisor humano capaz de asumir la conducción.

Por qué la NHTSA investiga a Tesla

La NHTSA investiga cómo Tesla certificó que el Cybercab cumple las normas federales de seguridad. La revisión se centra en que el robotaxi no tiene volante ni pedales, elementos exigidos para ciertos vehículos comerciales salvo que exista una exención.

Según el regulador, Tesla no solicitó ese permiso. La pesquisa no declara inseguro al modelo ni establece un incumplimiento definitivo: busca evaluar el proceso y los datos técnicos utilizados por la empresa. El caso surgió tras el inicio de operaciones en Austin, Texas, donde Tesla tiene 314 robotaxis registrados, incluidos 45 Cybercab.