
Un tribunal de Taoyuan, Taiwán, condenó a un hombre a cinco meses de prisión por grabar sin consentimiento a su esposa con la cámara de un robot aspirador. El dispositivo, que podía controlarse mediante una aplicación desde el teléfono celular, registró imágenes íntimas de la mujer junto a otro hombre dentro de una casa vacacional.
El esposo usó el material en una demanda civil para acreditar una presunta infidelidad y obtuvo una indemnización. Después, la mujer lo denunció por vulnerar su privacidad. La justicia concluyó que el interés por reunir pruebas en un conflicto matrimonial no habilitaba la vigilancia ni la grabación de escenas privadas sin autorización.
Qué dicen las leyes de diferentes países sobre grabaciones sin autorización
En España, el artículo 197 del Código Penal castiga con entre uno y cuatro años de prisión y multa a quien use dispositivos de escucha, transmisión o grabación de imagen o sonido para vulnerar la intimidad de otra persona sin consentimiento.

En México, el artículo 177 del Código Penal Federal establece penas de seis a 12 años de prisión para quien intervenga comunicaciones privadas sin mandato judicial. Las normas estatales sobre violencia digital, conocidas como Ley Olimpia, contemplan sanciones por producir o difundir contenido íntimo sin consentimiento.
En Colombia, el encuadre jurídico depende de la conducta concreta. El Código Penal sanciona la observación, filmación o grabación indebida de aspectos de la vida domiciliaria y contempla delitos por interceptación de comunicaciones o uso ilícito de datos personales.
En Estados Unidos, las reglas dependen de cada estado y de las circunstancias. Estados como California, Florida e Illinois exigen, en determinados supuestos, el consentimiento de todas las partes para grabar comunicaciones privadas.

Cómo el hombre utilizó el robot aspirador para obtener las imágenes
La pareja se había casado en 2021 y pasaba temporadas en una casa vacacional situada en el distrito de Guishan. En septiembre de 2023, el marido empezó a sospechar que su esposa mantenía una relación con otra persona tras hallar un cepillo de dientes y otros objetos que no reconoció en la casa.
El hombre revisó después las cámaras de seguridad del estacionamiento. Allí vio que un desconocido había acompañado a la mujer hasta la casa y había permanecido durante varias horas. El 24 de diciembre de 2023, activó a distancia el robot aspirador mediante una aplicación y accedió a la señal de video de la cámara incorporada.
Qué registró el dispositivo dentro del hogar

Al detectar que había otro hombre en la casa, el esposo activó la función de grabación. Las imágenes mostraron a su esposa junto a esa persona, con escenas íntimas y momentos en los que ella aparecía desnuda, según los datos del proceso judicial.
Durante el juicio, el acusado afirmó que en un principio quería emplear la opción de comunicación del aparato para hablar con su esposa. El tribunal entendió que la grabación no fue accidental: consideró que el hombre tomó esa decisión después de advertir la presencia del tercero en la transmisión en directo.
Por qué el hombre recibió una condena penal

La esposa presentó una denuncia por las imágenes captadas sin su conocimiento. Ante el Tribunal de Distrito de Taoyuan, el marido reconoció que realizó la grabación, aunque sostuvo que buscaba proteger sus derechos matrimoniales y demostrar la supuesta infidelidad.
Los jueces rechazaron ese argumento. La decisión señaló que el matrimonio no elimina el derecho a la intimidad y que la mujer tenía una expectativa razonable de privacidad dentro de la vivienda, en especial al encontrarse desnuda. La defensa señaló que el robot emitía luces y avisos de voz, pero no pudo probar que ella supiera que estaba siendo filmada.
El fallo declaró al hombre culpable de realizar una grabación íntima sin autorización. La pena de cinco meses de cárcel puede sustituirse por una multa de 150.000 dólares taiwaneses, cercana a los 4.000 euros. La resolución puede ser apelada.



