El Maurice White Native Forest Trust, una organización de Nueva Zelanda, compró en 1987 una granja de 109 hectáreas en la Isla Sur del país. El terreno, que había sido utilizado para actividades agrícolas, atravesó una impactante transformación, mientras la reserva comenzó a sumar nuevas tierras hasta multiplicar más de 10 veces su superficie.

Lejos de continuar con la explotación, la organización optó por un camino totalmente distinto: dejar que la vegetación nativa ocupara progresivamente el lugar. De esta manera, surgió la Reserva Hinewai, un proyecto de restauración que, en la actualidad, tiene 1.250 hectáreas.

Cómo 109 hectáreas se transformaron en una reserva de 1.250

Gracias a la incorporación de distintos terrenos, el proyecto fue creciendo. En 1991, por ejemplo, el fideicomiso adquirió Otanerito Station y, poco después, sumó otras propiedades hasta alcanzar la superficie actual de la reserva.

La estrategia para recuperar el terreno consistió en no intervenir en los procesos naturales. (Imagen ilustrativa generada con IA)
La estrategia para recuperar el terreno consistió en no intervenir en los procesos naturales. (Imagen ilustrativa generada con IA)

De todas maneras, una de las particularidades de Hinewai reside en la forma que se utilizó para recuperar el bosque. Lejos de introducir especies o utilizar distintas técnicas, la estrategia consistió en una intervención mínima para que la vegetación avance por su propia cuenta.

Tan baja fue la acción humana que decidieron no eliminar el tojo, una planta exótica que los productores de la zona consideraban una maleza problemática. La organización observó que podía funcionar como una cubierta protectora para que crecieran árboles y arbustos nativos.

Cómo es actualmente la Reserva Hinewai

Actualmente, la Reserva Hinewai está formada por un mosaico de bosques nativos en distintas etapas de recuperación. 50 hectáreas conservan bosque antiguo, mientras que en otros sectores avanzan árboles, arbustos, helechos y distintas especies de plantas.

De acuerdo con la información difundida por la reserva, hay más de 330 especies de plantas vasculares nativas, además de numerosas aves autóctonas. El lugar también cuenta con arroyos permanentes y más de 50 cascadas distribuidas por todo el terreno.

En la actualidad, el terreno cuenta con múltiples hectáreas de bosques, en los que hay cascadas y ríos. (Imagen ilustrativa generada con IA)
En la actualidad, el terreno cuenta con múltiples hectáreas de bosques, en los que hay cascadas y ríos. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Así, lo que comenzó en 1987 con una granja de 109 hectáreas, 39 años más tarde se transformó en un extenso proyecto de recuperación del paisaje natural que cubría la región antes de la expansión de la actividad agrícola.