Mariano Corvalán fue condenado a 10 años de prisión efectiva mediante un juicio abreviado

En agosto de 2025, la vida de Carolina Huck fue atacada por su expareja, Mariano Corvalán, quien era un sargento en ese momento. El hombre intentó matarla en Gualeguaychú disparándole con su arma reglamentaria. La Justicia dictó una condena de 10 años de prisión efectiva para el exintegrante de la policía a causa del ataque.

La sentencia se dictó a través de un juicio abreviado, luego de que el exsargento de la Policía de Entre Ríos admitiera su responsabilidad penal por el ataque. El acuerdo evitó la realización del juicio por jurados que estaba previsto para el 21 de septiembre. De haber llegado a esa instancia y resultar declarado culpable, Corvalán podía enfrentar una pena mínima de 14 años de prisión.

El ataque ocurrió el 24 de agosto de 2025 en la vivienda que la pareja compartía en la zona de Gutenberg y La Rioja. De acuerdo con la acusación de la Fiscalía, Corvalán le disparó a Huck con su arma reglamentaria en un contexto de violencia de género. La hija de ambos, de cinco años, habría presenciado el episodio.

Carolina Huck, docente de 31 años al momento del hecho, sobrevivió al ataque, aunque sufrió lesiones de gravedad por el impacto del proyectil, que afectó su columna vertebral. Desde entonces realiza un tratamiento de rehabilitación debido a las secuelas físicas que le dejó el disparo. El caso fue calificado como tentativa de femicidio agravada por violencia de género y por el uso de un arma reglamentaria.

Luego del disparo, Corvalán se comunicó con el Hospital Centenario para solicitar una ambulancia y colaboró con el traslado de Huck. También informó lo ocurrido a la Jefatura Departamental de Policía. Minutos más tarde, cuando un patrullero se aproximaba a la vivienda, el condenado intentó quitarse la vida frente al domicilio. Fue trasladado al hospital, donde permaneció internado hasta recibir el alta médica, y luego quedó detenido.

Durante la investigación, la Fiscalía dispuso pericias balísticas sobre el arma reglamentaria utilizada en el hecho. Los estudios verificaron la aptitud de la pistola y de los proyectiles, mientras que otras medidas buscaron establecer la distancia desde la que se efectuó el disparo. También se ordenaron evaluaciones psicológicas y psiquiátricas al acusado.

El exsargento admitió su responsabilidad por el ataque contra Carolina Huck ocurrido en agosto de 2025

El acusado permaneció detenido durante la investigación y su prisión preventiva fue prorrogada en distintas oportunidades. En una de las últimas audiencias, la Justicia extendió la medida por 20 días y ordenó nuevos estudios médicos para evaluar el estado de salud del acusado. El planteo se basaba en un supuesto cuadro depresivo, pero fue rechazado luego de las pericias médicas ordenadas en el expediente.

Horas después de esa decisión, Corvalán prescindió de los servicios de su abogado particular y solicitó ser representado por la defensa pública. El defensor oficial Pablo Ledesma planteó entonces la posibilidad de resolver la causa mediante un juicio abreviado, a cambio de una reducción de la pena.

La alternativa fue trasladada al fiscal Jorge Gutiérrez y al querellante Pablo Di Lollo, quienes prestaron conformidad para avanzar con ese mecanismo procesal. El acuerdo finalmente fue presentado ante el juez Tobías Podestá, que formalizó la condena de cumplimiento efectivo.

Tras la decisión de la fiscalía, el exintegrante de la Policía de Entre Ríos quedó a disposición del sistema penitenciario para cumplir los 10 años de prisión efectiva. Permanecerá alojado en la Unidad Penal Nº9 de Gualeguaychú, donde ya se encontraba detenido durante la tramitación de la causa.

Aunque la sentencia cerró el proceso penal sin la intervención del jurado popular, la víctima continúa bajo tratamiento de rehabilitación y recuperación médica por las consecuencias físicas que sufrió tras el disparo. Huck sobrevivió al ataque, pero las lesiones provocadas por el impacto de bala le dejaron secuelas que requieren atención médica.