El próximo miércoles 9 de septiembre, Apple presentará oficialmente los nuevos iPhone. Se espera que la compañía de la manzana mordida anuncie la serie 18 y el rumoreado teléfono plegable con el que ingresará en ese segmento del negocio móvil en el que sus competidores, con Samsung a la cabeza, participan hace muchos años.
Como es usual, la tecnológica estadounidense mantiene su hermetismo, rigidez que no alcanza para frenar por completo la circulación de rumores, especulaciones y filtraciones. Por caso, en las últimas horas y a la espera del evento de la próxima semana, se divulgaron los posibles precios de los iPhone 18 y del iPhone Ultra.
Un spoiler: entre las novedades que se anunciarán el miércoles veremos el smartphone de Apple más caro desde que estos celulares aparecieron en el año 2007.
Se filtraron los precios de los iPhone de 2026
Comencemos por el iPhone Ultra, que será el esperadísimo modelo plegable de la marca. Diferentes informes apuntan a que su precio estará entre los 2.000 y los 2.500 dólares.

Algunas filtraciones apuntaron a cifras más altas para el iPhone plegable. El sitio Phone Arena recoge una filtración de la división egipcia de Vodafone, que publicó un precio inicial equivalente a poco más de 3.000 dólares. Sin embargo, en el mercado australiano la misma operadora de telefonía pidió unos 2.600 dólares.
Por su parte, la firma de investigación TrendForce compartió estimaciones que serían más certeras. Señaló que el iPhone Ultra sería cerca de un 90% más caro que el iPhone 17 Pro Max de 2025 y que, así, se ubicaría en torno a los 2.099 dólares de base.
¿Cuáles serán los precios de los iPhone 18? La mencionada consultora dijo que habrá aumentos en torno a los 150 y los 200 dólares en relación con los modelos lanzados el año pasado.
Los iPhone de 2026 serán más caros por “culpa” de la inteligencia artificial
Cabe recordar en este punto que Apple es una de las muchas empresas del sector tecnológico que decidió aplicar aumentos en sus productos en medio de la denominada “crisis del RAM”.
Tal como señalamos anteriormente en TN Tecno, se trata de un fenómeno global que no solo afecta a la producción de componentes RAM, sino a los de memoria en general. La crisis radica en una escasez global en la cadena de suministro de esos componentes.

A diferencia de dificultades que anteriormente atravesó la industria tecnológica, por ejemplo durante la pandemia de Covid-19, en este caso el trance no se debe a falta de materiales o cierres de fábricas, sino a notables cambios en el mercado. Simplificando, podemos decir que la nueva inteligencia artificial es la gran culpable.
El auge de esas tecnologías trajo una alta demanda por parte de empresas que desarrollan IA y de los centros de datos, que precisan grandes cantidades de memoria y procesamiento. En ese contexto, los fabricantes de esos componentes enfocaron su producción en los tipos de memoria específicos que requiere la inteligencia artificial.
¿La consecuencia? Al destinar los esfuerzos a ese ámbito, la producción de RAM se contrajo. En este contexto, el mercado repite un comportamiento ya conocido: cuanto menor es la oferta, mayor es la demanda y por ende aumentan en los precios.




