Los estudiantes que desarrollaron la aplicación de traducción de señas

Ignacio Ortiz, Cristal Méndez, Joaquín Sztybel y Victorio Vilariño cursan la especialidad Técnico en Informática en el Instituto Técnico Dr. Emilio Lamarca, y después de casi un año y medio de trabajo lograron que su proyecto escolar tenga un registro de propiedad intelectual y que el municipio de Lomas de Zamora evalúe incorporarlo para la atención a sus vecinos. TICMAS dialogó con Ariel Gustavo Alegría, docente a cargo del proyecto que nos contó sobre la historia del mismo.

La aplicación llamada “Sign Language Translator” (SLT) nació en abril de 2025 como proyecto para una feria de ciencias y contó además con el asesoramiento científico del profesor Javier Gutierrez y el Subjefe de taller Joaquín Cuesta.

“El proyecto nació con un propósito claro: reducir las barreras comunicacionales que existen entre las personas sordas o hipoacúsicas que utilizan la LSA y aquellas que no conocen esta lengua”, destacan los alumnos que llevaron adelante este desarrollo que hoy se encuentra patentado y tiene perspectivas de sumarse a la comunidad de Lomas de Zamora.

De la letra a la palabra y la lengua

“A los alumnos les proponemos a comienzo de clases hacer proyectos que involucren lo aprendido para presentar en feria de ciencias. Lo ideal es que sean propuestas tecnológicas, innovadoras preferentemente, pero no excluyente, que sean integradoras y/o que tengan un impacto social. Años anteriores trabajamos con personas con discapacidad visual, llegando a la feria de ciencias nacional, en la provincia de Córdoba en 2018; y otros proyectos también en otras instancias o presentaciones como en innovar en 2019”, celebró Ariel Alegria docente que lidera SLT.

De la cámara web al deletreo, y del deletreo a la palabra completa; así fue el proceso del desarrollo de SLT que en su primera versión- para computadora- fue escrito en Python con las bibliotecas MediaPipe y OpenCV. Funcionaba con la cámara integrada de una notebook y reconocía únicamente letras individuales, de esta manera para formar una palabra había que deletrearla seña por seña, siguiendo el abecedario de Lengua de Señas Argentina (LSA).

Los alumnos y equipo docente sabían de las limitaciones de este tipo de enfoque al ser lento y poco natural frente a la comunicación real en lengua de señas, por ello avanzaron en que su prototipo logre reconocer de forma directa palabras completas como “Gracias”, asociando una configuración de la mano a un significado propio dentro de la LSA en lugar de a una secuencia de letras. Ese cambio “sentó las bases para las etapas posteriores de desarrollo”.

Alegría destacó que el proyecto siempre es “totalmente a elección de los alumnos de acuerdo a la problemática o necesidad que ellos detectan. Yo como docente los guío para el desarrollo del mismo contando con el apoyo de todas las áreas de la institución y de los directivos.”

Después de ese primer reconocimiento de una palabra clave, los estudiantes pasaron a la versión móvil que les dio nuevas posibilidades, aunque también implicó “reconstruir buena parte de la arquitectura y el procesamiento de datos.” Para que el sistema no dependiera de la distancia o el tamaño de la mano frente a la cámara, el equipo incorporó una etapa de normalización, tomando la muñeca como punto de referencia.La app desarrollada usa además una ventana temporal de unos 30 frames para analizar el movimiento antes de clasificar cada seña, y funciona hoy sobre Android 12.

Hoy el sistema reconoce diez señas consideradas críticas y un informe elaborado por los propios integrantes del proyecto traza una proyección de escalamiento continuo al lograr superar las 50 señas en el mediano plazo, y alcanzar un vocabulario de entre 150 y 300 expresiones en el largo plazo.

Los profesores Ariel Alegría y Javier Gutiérrez junto al subjefe de taller, Joaquín Cuesta

De la escuela al Estado municipal

“Los alumnos pidieron autorización a la institución para visitar y contactar personas y un centro que conocía un alumno, del cual se asesoraron y visitaron muchas veces para que les expliquen y/o enseñen el lenguaje, incluso una alumna ya había hecho años atrás un curso básico de lenguaje de señas. También con material que fue de guía destacado por las personas intérpretes consultadas”, especificó Alegría que detalla cómo nada quedó librado al azar en la construcción de la aplicación de SLT.

Y subrayó: “el esfuerzo de los alumnos en horas fuera de su horario escolar; incluso hasta fines de semana”, además que desde el Instituto Técnico Dr. Emilio Lamarca se les “brindó el espacio curricular y físico para que puedan entrenar a la inteligencia artificial para reconocer los gestos.”

El recorrido no se detuvo en la feria de ciencias. Autoridades del municipio de Lomas de Zamora visitaron el colegio para ver el sistema en funcionamiento y evalúan incorporarlo en las áreas de atención al vecino, lo que permitiría que cualquier dependencia municipal asista a personas con discapacidad auditiva de manera más autónoma.

Orgullo por la escuela técnica

Otro dato importante que distingue a Sign Language Translator de la mayoría de los trabajos finales de escuela técnica es que el sistema ya está registrado ante la Dirección Nacional del Derecho de Autor (DNDA), dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación, a nombre de los cuatro estudiantes: Ignacio Agustín Ortiz, Victorio Milin Vilariño, Cristal Jazmín Méndez y Joaquín Nahuel Sztybel Avalos.

Cuando TICMAS les consultó a Ariel Alegría qué se lleva de un proyecto así, el docente no dudó y aseguró: “Para mí como docente y en lo personal: orgullo; esa sería la palabra correcta. Veo a la escuela técnica no solo como una instancia de transmisión de conocimiento, sino como una generadora de posibilidades, cuna de proyectos, innovación, ideas que los adolescente tienen y pueden encontrar en nosotros un pie de apoyo para desarrollarlo.”

Y agregó: “En cuanto a lo social ver el impacto que generan los proyectos, sin importar instancias competitivas, y que los mismos sean probados por la sociedad, generando interés en la comunidad es “satisfacción” por la modalidad técnica.”