Juan Diego Covarrubias habló ante los medios de comunicación sobre su divorcio de Renata Haro y aseguró que enfrenta este momento con tranquilidad. “Y honestamente estoy muy tranquilo, estoy muy feliz porque mientras yo vea a mis criaturitas felices y a la mamá feliz, pues todos felices”, declaró el actor, quien dejó claro que el bienestar de sus hijas ocupa un lugar central en su vida.

Covarrubias también confirmó que mantiene una buena relación con Haro y cuestionó el interés que existe alrededor de las separaciones de figuras públicas. “No sé por qué la gente luego quiere ver arder el mundo, ¿no? Es como muy común”, expresó. Con esa frase, el actor marcó distancia de cualquier narrativa que pretenda convertir el final de su relación en una confrontación.

Sobre el desenlace de su matrimonio, fue directo: “Pues mira, pues no se dio, ya qué haces, no vas a forzar nada”. Además, de acuerdo con sus declaraciones posteriores sobre el tema, negó que Renata Haro le hubiera sido infiel y sostuvo que la separación no ocurrió por la presencia de una tercera persona. El comentario tomó relevancia después de las especulaciones generadas por la aparición de Haro junto a otro hombre durante el partido México-Ecuador en el Mundial 2026.

Sus hijas, el vínculo que permanece

Al hablar de Haro, Covarrubias destacó el vínculo que ambos conservarán como padres. “Ella para empezar me regaló lo más importante en mi vida, que son mis hijas”, afirmó. Sus palabras mostraron que, más allá del divorcio, reconoce en ella a la persona con quien comparte una de las partes fundamentales de su historia personal.

El actor habló con especial cariño de las tres menores y las describió como “unos angelitos que me han enseñado más que nada”. No se limitó a mencionar el amor que siente por ellas, sino que reconoció que su experiencia como padre también le ha dejado aprendizajes que todavía intenta comprender.

“Lo sigo digiriendo”, confesó Covarrubias al referirse a todo lo que vivió durante esa etapa. Explicó que aún está procesando las experiencias compartidas y que quizá con el tiempo podrá entender mejor “lo que realmente vivimos” y aquello que la relación le enseñó.

La terapia y el cuidado emocional

(Foto: Captura de pantalla YouTube)

Cuando los medios le preguntaron si había existido necesidad de recurrir a terapia, Covarrubias respondió afirmativamente, aunque hizo una precisión importante: no comenzó este proceso a raíz del divorcio. “La terapia la he tomado desde hace mucho tiempo”, explicó ante las cámaras.

El actor recordó que empezó a acudir a terapia después de la muerte de su padre, hace seis años, “casi siete ya”. Desde entonces, señaló que ha procurado cuidar de manera constante su bienestar emocional. “Siempre he estado como cuidando mi cabeza, mi alma, mi estabilidad”, comentó.

Su postura frente a la terapia fue contundente y personal. “Creo que todos deberían de ir a terapia, la verdad”, afirmó. Para Covarrubias, atender la salud emocional es una herramienta importante para afrontar los cambios y mantenerse estable, especialmente cuando se atraviesan circunstancias que pueden transformar la vida personal y familiar.

¿Qué viene después del divorcio?

La posibilidad de volver a enamorarse también apareció durante la conversación con los medios. Covarrubias respondió con el tono relajado que caracterizó buena parte de sus declaraciones y recordó que todavía se considera joven, aunque añadió el matiz de “entre comillas”. “Somos jóvenes”, dijo.

El actor no descartó comenzar nuevamente una relación, pero tampoco quiso anticipar cuándo podría suceder. “Pues no sé si pronto, pero yo creo que todo a su tiempo”, señaló. Su respuesta dejó abierta la posibilidad de un nuevo capítulo sentimental, aunque sin apresurarse ni convertirlo en una prioridad inmediata.

Como contexto, Renata Haro había confirmado meses antes que solicitó el divorcio de tiempo antes y explicó que decidió mantener el proceso en privado por sus tres hijas. Covarrubias, por su parte, ha pedido que no se ataque a la madre de sus hijas y sostiene una postura de respeto hacia ella. Sobre su futuro sentimental, cerró con una frase que evita cualquier pronóstico definitivo: “Nunca digo: de esta agua no beberé, porque luego cae más rápido un hablador que un cojo”.