El Gobierno argentino avanza en la definición de una visita diplomática y comercial a China que podría abrir nuevas oportunidades para las exportaciones agroindustriales. El ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado la importancia de la relación con ese país y ahora el Canciller, Pablo Quirno, confirmó que se trabaja para concretar una visita de alto nivel, que podría destrabar un gran anhelo del sector: el envío de subproductos vacunos y porcinos a ese destino.

En el marco del evento por el Día de la Exportación que organizó CERA (la Cámara de Exportadores de la Argentina), Quirno dialogó con la prensa y se refirió a esas negociaciones: “Tenemos una excelente relación comercial con ellos y estamos terminando de definir ciertos aspectos para confirmar la visita”.

Los exportadores de carnes vienen planteando desde hace tiempo que una visita de los más altos funcionarios argentinos a Beijing podría ayudar a destrabar algunos temas pendientes con las autoridades chinas. Entre ellos aparecen los protocolos sanitarios que permitirían ampliar el abanico de productos de origen vacuno y porcino habilitados para ese mercado, especialmente en el caso de las menudencias.

La posibilidad es relevante para la industria porque permitiría aprovechar mejor cada animal y mejorar la integración económica de la media res en un negocio donde la competitividad y la rentabilidad se juegan cada vez más en los detalles.

No se trata solamente de vender más toneladas de carne, sino de encontrar mercados para aquellos productos que tienen menor valor en algunos destinos y pueden multiplicar su precio en otros.

El caso porcino es particularmente ilustrativo. China puede llegar a pagar alrededor de tres veces más por determinados subproductos, como patas y manos, respecto de destinos alternativos como algunos mercados africanos. Por eso, la apertura de esos productos tendría un impacto directo sobre el valor total obtenido por cada animal faenado.

Consultado sobre cuánto podría crecer el comercio con China a partir de la firma de nuevos protocolos, Quirno evitó proyectar cifras y remarcó que la función del Estado es generar las condiciones para que luego actúen las empresas.

“Lo que nosotros generamos son las condiciones. Después, ahí depende de los jugadores privados en cómo puedan hacerse de esos mercados”, explicó.

En ese sentido, agregó: “Nosotros creemos que la estabilidad que se está obteniendo en la Argentina, en nuestro mercado, finalmente posibilita que nuestros exportadores realicen la apertura de mayores mercados y profundicen eso”.

La expectativa del sector cárnico está puesta justamente en que una instancia política de alto nivel con China permita avanzar sobre protocolos que llevan tiempo de negociación y que podrían sumar valor a las exportaciones argentinas.