
asCon un sorpresivo mensaje en X, el movimiento M-19 lanzó en la tarde del domingo 30 de agosto fuertes críticas a través de su perfil en X contra el expresidente de la República Gustavo Petro y lo que sería, según esta facción política, la estructura de liderazgo obsoleta en el colectivo de oposición. Lo anterior, tras conocerse el mensaje en el que el ex jefe de Estado pretendió disciplinar a los cinco miembros de la Comisión de Acusaciones de la Cámara.
La crítica del M-19 surgió después de que Petro responsabilizó a los congresistas del Pacto Histórico de haberse “dormido” durante una sesión clave de la comisión, donde se votó a favor de solicitar a la Fiscalía General de la Nación el traslado del expediente contra el expresidente Álvaro Uribe: en el que se investiga su supuesta responsabilidad en delitos relacionados con las masacres de La Granja y El Aro, ocurridas en 1996 y 1997.
Así como el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle, que se registró en febrero de 1998; en hechos que estarían relacionados a la gestión de Uribe como gobernador de Antioquia (1995-1997).

“Cuando los congresistas del Pacto Histórico sean líderes y liderazas con trabajo territorial, consigan sus propios votos y no dependan de ser ungidos por usted, nunca se dormirán porque tendrán que responderle al pueblo, no a un líder y estructura piramidal”, advirtió el M-19 en un mensaje dirigido a Petro, tras la controversia suscitada por la votación sobre el expediente judicial del expresidente Uribe Vélez; que podría pasar a esta célula legislativa.
En su publicación, el ex jefe de Estado defendió la unidad del partido, aunque aprovechó para regañar a los parlamentarios. “El Pacto histórico no se divide. Algunos congresistas se durmieron ante una proposición que pupitrearon, se les olvidó que uno no se duerme en el Congreso hasta el último segundo”, indidcó el expresidente, que reiteró que los delitos de lesa humanidad deben ser competencia de la Justicia Especial para la Paz (JEP).

No es la primera vez que los pronunciamientos del M-19 buscarían desmarcarse del líder progresista, pues en otro de los mensajes emitidos en la jornada, lanzaron más dardos, que tendrían como blanco el Pacto Histórico. “Se apropiaron un proyecto político excluyendo a las bases y sectores de izquierda, para terminar convirtiéndolo en una maquinaria electoral oligarquíca”, se leyó en esta plataforma digital en la que tienen espacio.
Los cinco congresistas que están bajo escrutinio del Pacto
Cabe acotar que los representantes del Pacto que apoyaron el traslado del expediente fueron Alejandro Toro, María del Mar Pizarro, Heráclito Landínez, Jorge Bastidas y Gabriel Becerra, que en un comunicado conjunto defendieron su actuación, negaron la existencia de acuerdos políticos y explicaron que su voto respondió a la discusión sobre la competencia procesal, dada la naturaleza del fuero presidencial del líder del Centro Democrático.
“No existe acuerdo político alguno y nuestra actuación no busca promover la impunidad ni dilatar el proceso”, refirieron en su defensa y remarcaron su respaldo a la Fiscalía para que continúe con la investigación mientras la Corte Constitucional resuelve el conflicto de competencias. La discusión se centra en que las estructuras paramilitares a las que se vinculan a Uribe se extendieron hasta 2003, cuándo él ya era presidente.

Frente a esta determinación, la Fiscalía General de la Nación desestimó la solicitud de traslado, al argumentar que los hechos bajo investigación ocurrieron durante la gobernación de Uribe y que la competencia recae en la entidad y no en el Congreso. Con esta posición, el caso permanecerá bajo la supervisión de la fiscal tercera delegada ante la Corte Suprema, en espera de la decisión final de la Corte Constitucional.
Mientras se define el destino judicial de Uribe Vélez, las críticas del M-19 hacia Petro y el Pacto Histórico harían mella en lo que sería disputa que cursa por el liderazgo, la autonomía y la legitimidad de las fuerzas de izquierda, en fracturas que han generado un intenso debate en las redes sociales; incluso con hipótesis negadas por la colectividad, sobre supuestos pactos de silencio con Uribe Vélez y los procesos judiciales que lo inmiscuyen.