Los precios de varios alimentos de consumo diario aumentaron en los mercados de Lima ante la menor llegada de productos desde las zonas de cultivo. Comerciantes del mercado mayorista de Santa Anita atribuyeron el encarecimiento a los cambios climáticos y a la reducción de la oferta, factores que impactaron en el abastecimiento de tomate, cebolla, limón y arveja.
La reducción de los ingresos al principal centro de distribución de la capital también alcanzó a productos que suelen tener una presencia constante en los puestos minoristas. Los vendedores señalaron que la menor disponibilidad obliga a reajustar los valores de venta y modifica los hábitos de compra de las familias, que ahora adquieren cantidades más pequeñas para ajustarse a sus presupuestos.
El alza ocurre en un escenario de preocupación por el comportamiento del clima y sus efectos sobre la producción agrícola. Los comerciantes indicaron que las variaciones de temperatura y las lluvias en algunas zonas productoras afectan los cultivos, retrasan las cosechas y limitan el volumen que llega a los mercados de la ciudad.
El tomate pasó de 3,50 a hasta 7 soles por kilo
Uno de los productos con mayor incremento es el tomate, cuyo precio en el mercado mayorista pasó de 3,50 soles a entre 6,50 y 7 soles por kilo. La diferencia responde a una menor cantidad disponible para la venta, según explicaron los comerciantes, quienes advirtieron que el ingreso actual resulta insuficiente para cubrir la demanda de Lima y otras provincias.
Antes, algunos productos alcanzaban un ingreso de alrededor de 10 toneladas en una jornada. Ahora, los comerciantes calculan que llegan cerca de dos toneladas. Esa reducción representa una caída considerable en el volumen de abastecimiento y genera presión sobre los precios desde el mercado mayorista hasta los centros de venta minorista.
La situación también se refleja en la arveja, que aumentó de tres a cinco soles por kilo en apenas dos días en Santa Anita. En otros mercados de Lima, el precio alcanza los siete soles. Los vendedores afirmaron que el incremento ya tuvo consecuencias en las compras cotidianas, debido a que muchas familias reducen la cantidad que llevan a casa.
Las familias reducen sus compras ante el encarecimiento
La menor capacidad de compra también afecta a pequeños negocios que dependen de frutas y verduras para preparar alimentos. Comerciantes indicaron que algunos clientes habituales redujeron sus pedidos o sustituyeron productos por otros de menor costo, una decisión que busca contener el impacto del alza en los gastos diarios.
La cebolla y el limón figuran entre los alimentos que registran variaciones de precio por la reducción de la oferta. En el caso del limón, los antecedentes recientes muestran la vulnerabilidad de este cultivo frente a fenómenos climáticos. Durante el fenómeno de El Niño de 2023, el valor del producto llegó hasta los 60 soles por kilo en algunos puntos de venta.
El fenómeno afectó cultivos de limón y redujo el volumen disponible en los mercados. El incremento tuvo efectos en hogares, restaurantes y comercios de alimentos, donde este producto forma parte de preparaciones frecuentes. La experiencia dejó en evidencia que las alteraciones climáticas pueden trasladarse rápidamente desde las zonas agrícolas hasta el precio final que pagan los consumidores.

Comerciantes prevén nuevas alzas en los próximos meses
Los vendedores consultados anticiparon que algunos precios podrían mantenerse elevados o registrar nuevos incrementos durante los próximos meses si continúa la menor llegada de productos. El comportamiento dependerá de la recuperación de los cultivos, del clima en las principales zonas agrícolas y de la capacidad de distribución hacia los mercados mayoristas.

Ante esa posibilidad, los consumidores podrían optar por frutas y verduras alternativas que tengan mayor disponibilidad y precios más accesibles. La sustitución suele concentrarse en productos de temporada o en alimentos que cumplen funciones similares en la preparación de comidas, aunque las opciones varían según los hábitos de cada familia y el presupuesto disponible.

El abastecimiento de Santa Anita será uno de los indicadores que permitirá observar la evolución de los precios en Lima. Mientras los ingresos se mantengan cerca de dos toneladas en productos que antes recibían unas 10 toneladas, los comerciantes prevén que la oferta seguirá limitada y que los valores de alimentos como el tomate, la arveja, la cebolla y el limón continuarán bajo presión.

