Skopie, 6 sep (EFE).- El presidente de Serbia, el nacionalista y populista Aleksandar Vucić, ha anunciado que se presentará a las elecciones parlamentarias anticipadas del próximo octubre para ser primer ministro, un cargo que ya ocupó entre 2014 y 2017, con el país sacudido desde hace dos años por protestas contra su gestión.
Vucic ya había anunciado el pasado día 20 que adelantaría casi un año las elecciones previstas para finales de 2027, y especuló con la posibilidad de presentarse, pero ahora ha confirmado su candidatura, según informan este sábado los medios locales.
El jefe del Estado, que deberá dimitir de este cargo para concurrir a las parlamentarias, adelantó anoche que confirmará la fecha de las elecciones la semana que viene, para que se celebren en las dos últimas semanas de octubre.
Una reciente encuesta da al partido de Vucic, el SNS (en el Gobierno desde 2012) el 35,7 % de los votos, por detrás del 45 % de la Lista de Estudiantes, una candidatura formada por los universitarios que llevan casi dos años liderando masivas protestas ciudadanas contra el Gobierno.
Vucic fue ministro de Información (1998-2000) bajo el régimen autoritario de Slobodan Milosevic, aunque luego evolucionó hacia posturas más europeístas y moderadas, que en lo últimos años se han vuelto de nuevo más nacionalistas y se ha ido alejando de la Unión Europea, pese a que Serbia es país candidato desde 2012.
El todavía presidente aseguró que si es elegido jefe del Gobierno será el último cargo que ocupe. De ganar y completar la siguiente legislatura, habrá estado 16 años como hombre fuerte de Serbia.
Vucic fue primer ministro entre 2014 y 2017, cuando fue elegido presidente, y en 2022 fue reelegido para un segundo y último mandato por limitación constitucional.
El SNS ganó con mayoría absoluta las elecciones de diciembre de 2023.
El líder nacionalista ha enfrentado varias oleadas de protestas ciudadanas desde que está en el poder.
Las más masivas y multitudinarias comenzaron tras la muerte de 16 personas al derrumbarse una marquesina en una estación de tren que acababa de ser remodelada por empresas chinas.
Lo que comenzó siendo una protesta para reclamar que se aclararan las responsabilidades, ha derivado en una denuncia de lo que parte de los serbios ven como creciente autoritarismo y corrupción del Gobierno de Vucic. EFE



