Madrid, 6 sep (EFE).- Después de dos partidos en Butarque, en Leganés, el Rayo "confía" en volver al Estadio de Vallecas para su encuentro liguero el martes 15 de septiembre frente al Espanyol, ya que tras las últimas revisiones por parte de la Comunidad de Madrid los problemas de seguridad y salubridad por los que permanecía cerrado parecen subsanados.
"El otro día conocí a los técnicos de la Comunidad de Madrid. Está todo bien, se han pasado las revisiones y no hay ningún motivo para que, a día de hoy, no se juegue en Vallecas". Eso es lo que declaró el capitán del equipo, Oscar Valentín, tras el último partido frente al Racing, el segundo en el 'exilio' de Butarque.
"Esta decisión viene de años atrás. Es un error de la Comunidad y del club. Se ha llegado tarde pero lo único que queremos es volver a nuestro estadio y que la gente esté segura”, afirmó.
El pasado 28 de julio la Comunidad de Madrid, propietaria del Estadio de Vallecas, decidió retirar al Rayo la concesión del recinto mientras se acometían obras en la instalación por "graves deficiencias de seguridad en el campo que han generado una situación de obsolescencia generalizada y un severo incumplimiento normativo".
El Rayo se afanó en los días posteriores en tratar de subsanar esos requerimientos de la Comunidad de Madrid e incluso llevó a cabo una auditoria de la que salió un informe de más de mil folios para que estudiasen los técnicos del organismo regional, que esta semana tuvieron una reunión con representantes del club.
Desde el Rayo reiteraron esta semana varias veces a EFE que el estadio estaba en "perfectas condiciones para albergar partidos con seguridad" e instaron a la Comunidad de Madrid a que resolviese la situación a la "mayor brevedad" para que todo vuelva a la normalidad cuanto antes, acusando incluso al gobierno regional "de actuar al servicio de otros intereses".
La Comunidad de Madrid, por su parte, no tiene intención de devolver la concesión al Rayo hasta que no esté convencida de que todas las demandas en materia de seguridad y salubridad se cumplen.
Los principales perjudicados de esta situación son los más de doce mil socios del Rayo, que renovaron sus abonos pensando en ver a su equipo en Vallecas y no pueden.
Los representantes de la afición, en la Asamblea celebrada el pasado fin de semana, informaron que están en contacto con FACUA y algunos bufetes de abogados para estudiar una posible demanda colectiva por el perjuicio económico y moral que están sufriendo tras renovar sus abonos.
El descontento de la afición con esta situación se hizo patente con la poca asistencia a Butarque en los partidos frente a Alavés y Racing y en la multitudinaria manifestación de protesta convocada el sábado contra la gestión del club que hace la actual directiva.
La próxima semana habrá una nueva reunión entre técnicos de la Comunidad de Madrid y el club franjirrojo en la que se decidirá si el Estadio de Vallecas vuelve a abrir sus puertas contra el Espanyol el 15 de septiembre. EFE
