Pekín, 6 sep (EFE).- El número de muertos por el deslizamiento de tierra ocurrido este sábado en la provincia suroriental china de Jiangxi aumentó a tres, mientras otras nueve personas permanecen desaparecidas, según el último balance difundido este domingo por la agencia estatal Xinhua.

Las cifras suponen dos fallecidos más y dos desaparecidos menos que en el balance divulgado el sábado, cuando las autoridades contabilizaban un muerto y once personas sin localizar.

El corrimiento se produjo hacia las 04:00 hora local del sábado (20:00 GMT del viernes) en la localidad de Gaoping, perteneciente al condado de Suichuan, después de varios días de fuertes lluvias asociadas al tifón Saudel.

El desastre afectó a doce viviendas, ocho de las cuales quedaron completamente destruidas y otras cuatro sufrieron daños, mientras continúan las operaciones de búsqueda de los desaparecidos.

Las labores recibieron un impulso después de que, hacia la 01:30 hora local de este domingo (17:30 GMT del sábado), los equipos lograran reabrir por completo la carretera que conduce hasta la aldea de Mingkeng, donde se produjo el deslizamiento, lo que permitió la entrada progresiva de maquinaria de rescate.

Tres excavadoras habían llegado ya de madrugada al puesto de mando instalado en la zona y las autoridades movilizaron además embarcaciones y otros equipos con el objetivo de abrir vías de acceso por agua hasta los puntos más afectados, según la cadena estatal CCTV.

Jiangxi activó el sábado una respuesta de emergencia de nivel II ante desastres geológicos, mientras el Ministerio de Recursos Naturales elevó de IV a III su mecanismo de respuesta y envió un equipo de trabajo a la zona.

Los mecanismos de respuesta se estructuran en cuatro niveles, del IV al I, siendo el I el de mayor gravedad, y determinan el grado de movilización y coordinación de recursos ante este tipo de emergencias.

Saudel, cuyos remanentes continuaron dejando fuertes precipitaciones después de que el ciclón perdiera intensidad, provocó también esta semana inundaciones en la vecina provincia de Fujian, donde más de un centenar de viviendas se derrumbaron. EFE