Aunque las milicias proiraníes en Irak negaron su involucramiento en el ataque, el Gobierno iraquí aseguró que drones lanzados desde su territorio dañaron el estratégico oleoducto saudita Este-Oeste y prometieron investigar lo ocurrido. Arabia Saudita informó el cierre por precaución de las instalaciones luego de varios ataques registrados la semana pasada y el presidente Donald Trump consideró "probable" que Irán haya estado detrás de la ofensiva.