Ambos socios comerciales intercambian nuevos aranceles en una escalada comercial que afecta productos como acero, quesos, papel y maquinaria. Washington prepara además nuevas restricciones contra mercancías canadienses, mientras ambos países renegocian el T-MEC y mantienen una fuerte relación económica. Ottawa despliega una estrategia para elevar la inversión extranjera, mientras Washington prepara más restricciones aduaneras para su vecino del norte.