Uno de los gestos más típicos de los gatos es el de amasar con sus patas, ya sea en una manta, el sillón o en las piernas de su dueño. Según la veterinaria Hannah Hart, este comportamiento tiene un origen instintivo y se puede deber a varios motivos.
La explicación principal de por qué los gatos amasan está relacionada con su etapa de cachorros. Cuando son pequeños y maman, los gatitos realizan este movimiento para estimular la producción de leche de su madre. Con el tiempo, esa conducta queda asociada a la sensación de tranquilidad y bienestar.
Hart detalla que la lactancia y las feromonas de la madre generan satisfacción en los cachorros, por lo que muchos gatos adultos siguen amasando para recrear esa calma y relajación. Por eso, ver a un gato adulto “amasando” no es señal de un problema ni de un comportamiento extraño.
Cuando el gato te amasa: afecto y vínculo
Uno de los momentos que más sorprende a los dueños es cuando el gato elige sus piernas o abdomen para amasar. La veterinaria explicó: “Este gesto lo hace para relajarse, aliviar el estrés o para compactar el material de su lugar de descanso antes de acomodarse”.

Pero también puede ser una señal de afecto. Al amasar sobre una persona, el gato reproduce un comportamiento que tenía con su madre, transmitiendo comodidad y seguridad. “Si tu gato se instala sobre vos, ronronea y amasa, probablemente te está demostrando que se siente a gusto y protegido”, explicó Hart.
Marcar territorio y preparar el descanso
El amasado cumple otra función importante: marcar territorio. Los gatos tienen glándulas odoríferas en las almohadillas de sus patas, y al amasar depositan su olor en la superficie elegida, ya sea una manta, un sillón o incluso una persona. Así, dejan su marca y refuerzan su sentido de pertenencia.
Amasar para liberar tensión y cuándo prestar atención
El amasado también puede ayudar al gato a estirar los músculos y aliviar la tensión en las extremidades. Además, según la profesional, este movimiento puede estar asociado a la liberación de dopamina, una sustancia que genera placer y bienestar.
Sin embargo, si el comportamiento cambia de forma repentina o se vuelve excesivo, conviene estar atentos. Hart advierte que un aumento en el amasado puede estar relacionado con ansiedad, incomodidad o dolor, especialmente en gatos con lesiones o artritis. Si tu gato empieza a amasar mucho más de lo habitual, lo mejor es consultar con el veterinario para descartar causas médicas o conductuales.




