Uno de los gestos más típicos de los gatos es el de amasar con sus patas, ya sea en una manta, el sillón o en las piernas de su dueño. Según la veterinaria Hannah Hart, este comportamiento tiene un origen instintivo y se puede deber a varios motivos.

La explicación principal de por qué los gatos amasan está relacionada con su etapa de cachorros. Cuando son pequeños y maman, los gatitos realizan este movimiento para estimular la producción de leche de su madre. Con el tiempo, esa conducta queda asociada a la sensación de tranquilidad y bienestar.

Hart detalla que la lactancia y las feromonas de la madre generan satisfacción en los cachorros, por lo que muchos gatos adultos siguen amasando para recrear esa calma y relajación. Por eso, ver a un gato adulto “amasando” no es señal de un problema ni de un comportamiento extraño.

Cuando el gato te amasa: afecto y vínculo

Uno de los momentos que más sorprende a los dueños es cuando el gato elige sus piernas o abdomen para amasar. La veterinaria explicó: “Este gesto lo hace para relajarse, aliviar el estrés o para compactar el material de su lugar de descanso antes de acomodarse”.

Cómo interpretar que tu gato amase con sus patas. (Foto: Adobe Stock)
Cómo interpretar que tu gato amase con sus patas. (Foto: Adobe Stock)

Pero también puede ser una señal de afecto. Al amasar sobre una persona, el gato reproduce un comportamiento que tenía con su madre, transmitiendo comodidad y seguridad. “Si tu gato se instala sobre vos, ronronea y amasa, probablemente te está demostrando que se siente a gusto y protegido”, explicó Hart.

Marcar territorio y preparar el descanso

El amasado cumple otra función importante: marcar territorio. Los gatos tienen glándulas odoríferas en las almohadillas de sus patas, y al amasar depositan su olor en la superficie elegida, ya sea una manta, un sillón o incluso una persona. Así, dejan su marca y refuerzan su sentido de pertenencia.

Amasar para liberar tensión y cuándo prestar atención

El amasado también puede ayudar al gato a estirar los músculos y aliviar la tensión en las extremidades. Además, según la profesional, este movimiento puede estar asociado a la liberación de dopamina, una sustancia que genera placer y bienestar.

Sin embargo, si el comportamiento cambia de forma repentina o se vuelve excesivo, conviene estar atentos. Hart advierte que un aumento en el amasado puede estar relacionado con ansiedad, incomodidad o dolor, especialmente en gatos con lesiones o artritis. Si tu gato empieza a amasar mucho más de lo habitual, lo mejor es consultar con el veterinario para descartar causas médicas o conductuales.