Seis adolescentes de entre 15 y 16 años atraviesan una situación de “extrema angustia” después de que imágenes falsas en las que aparecen desnudas comenzaran a circular entre estudiantes de una escuela de San Justo, Santa Fe. Por el caso investigan a un compañero de 14 años, que habría utilizado inteligencia artificial para intervenir fotografías reales de las chicas y quitarles la ropa digitalmente.

La difusión de las imágenes tuvo un fuerte impacto dentro de la comunidad educativa. Algunas de las víctimas dejaron de asistir a clases después de que el material comenzara a viralizarse y sus familias recurrieron a la Justicia.

De acuerdo con los primeros elementos incorporados a la investigación, las fotos originales habrían sido obtenidas de perfiles de Instagram y Facebook de las propias adolescentes. Luego fueron procesadas mediante herramientas de inteligencia artificial capaces de generar desnudos falsos y parte del material habría sido distribuido a través de WhatsApp.

Aunque los cuerpos que aparecen en esas imágenes no son reales, el impacto sobre las víctimas sí lo es. “Eso es lo que provoca: un daño inconmensurable”, sostuvo Martín Durando, abogado que representa a una de las familias.

investigan a un adolescente de 14 años que habría utilizado inteligencia artificial para intervenir fotografías reales de las chicas. (Foto: ilustrativa generada con IA)
investigan a un adolescente de 14 años que habría utilizado inteligencia artificial para intervenir fotografías reales de las chicas. (Foto: ilustrativa generada con IA)

La causa quedó a cargo del fiscal Francisco Cecchini, de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente (Uferpa), perteneciente al Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.

Las primeras averiguaciones condujeron hacia un adolescente de 14 años que asiste al mismo establecimiento y conoce a las seis víctimas. El nombre de la escuela se mantiene bajo reserva para preservar a los menores involucrados.

Según trascendió, el chico ya habría sido identificado e incluso habría pedido disculpas. Sin embargo, los investigadores todavía intentan reconstruir cómo se crearon las imágenes, quiénes participaron y de qué manera comenzaron a circular.

Uno de los puntos centrales de la causa será determinar qué figura legal puede aplicarse a la creación y difusión de este tipo de imágenes. El avance de las herramientas capaces de fabricar fotografías sexuales falsas abrió situaciones que no siempre encuentran un encuadre directo en la legislación vigente.

Los investigadores deberán separar, además, dos cuestiones: si la conducta realizada puede constituir un delito y, en caso afirmativo, si la persona señalada como responsible puede ser penalmente punible.

De acuerdo con la información conocida hasta el momento, los hechos ocurrieron antes del 5 de septiembre, fecha señalada como entrada en vigencia del nuevo régimen de imputabilidad. Por ese motivo, una norma penal posterior y más gravosa no podría aplicarse de manera retroactiva al adolescente investigado.

Fuentes judiciales también señalaron que el expediente podría tener derivaciones por otras vías. Entre ellas aparece una posible responsabilidad civil de los padres en función de las obligaciones derivadas de la responsabilidad parental, además de eventuales consecuencias contravencionales.