Buenos Aires, 17 septiembre (NA) -- ANSES estimó que para el 2027 habrá menos jubilados y en paralelo, crecerá el número de personas que cobran la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Según las estimaciones del organismo, el padrón de jubilados se reducirá de 5.590.521 en 2026 a 5.485.761 en 2027, lo que es igual a una disminución de 104.760 individuos en un año. Por el contrario, la cantidad de beneficiarios de la PUAM aumentará: pasará de de 220.308 a 253.032, lo que implica una suba de 32.724 beneficiarios. La PUAM es un beneficio para personas de 65 años o más, tanto mujeres como hombres, que no lograron los aportes necesarios para una jubilación y para recibirlo deben estar en una situación de vulnerabilidad social y someterse a una evaluación socioeconómica y patrimonial. Su valor es menor al haber mínimo jubilatorio, equivale al 80% de la jubilación mínima, más un bono de $70.000. En septiembre, el número se ubicó en $342.908 más el bono de $70.00. Otro incremento será el de los titulares del Seguro de Desempleo: de 118.868 personas en 2026 a 130.324 en 2027. POR QUÉ HABRÁ MENOS JUBILADOS EN 2027 La razón principal de la disminución de jubilados de la ANSES es que para acceder a una jubilación contributiva se requieren 30 años de aportes. La pérdida de puestos de trabajo registrados y el crecimiento de la informalidad hacen que para los trabajadores sea más difícil reunir esa cantidad de años. En consecuencia, al alcanzar la edad jubilatoria, 60 años para las mujeres y 65 para los hombres, una parte de quienes llegan a esa instancia no cuenta con la cantidad de aportes necesarios. Con las moratorias se habían podido completar los períodos de aportes faltantes, pero esas herramientas fueron derogadas. Por lo tanto, en la actualidad, aquellos que llegan a la edad correspondiente sin los 30 años de aportes necesarios ya no cuentan con esa opción. 40 AÑOS DE APORTES NO ALCANZAN PARA UNA JUBILACIÓN MÍNIMA Un estudio realizado por la Fundación Mediterránea determinó que ninguna categoría del monotributo aporta hoy lo suficiente para financiar una jubilación mínima. Por lo tanto, aun con 40 años de aportes, en un cronograma de capitalización ajustado por inflación, ni siquiera la categoría K logra el haber mínimo actual. Explicó que el problema nace de una brecha muy significativa en los aportes: en promedio, el aporte personal equivale al 11% del ingreso de un asalariado formal, al 5% en autónomos y a sólo 1,1% entre los monotributistas. Además, indicó que el régimen está muy concentrado en las categorías más bajas: el 55% de los monotributistas activos pertenece a la categoría A y el 78% en A, B o C. Ahí se halla buena parte de quienes efectúan los menores aportes. En lo que respecta a una jubilación, eso implica que, con aportes actualizados únicamente por inflación, un hombre de categoría A con 40 años financiaría el 9% de una jubilación mínima. En categoría K, el 75%. Para una mujer: 6% y 50%, respectivamente. El estudio hizo hincapié en que, aunque los aportes rindieran 2 puntos anuales por arriba de la inflación, sólo aquellos que permanecieran 40 años en la categoría K se acercarían o superarían la mínima: 138% para hombres y 99% para mujeres. La brecha también se hace presente al analizar cuánto deberían crecer los aportes. Acorde con el informe, en la categoría A con 40 años y rendimiento real del 2%, deberían aumentar 778% para mujeres y 725% para hombres que dejan pensión a su cónyuge. Agencia NA