
La detención Diana Rodríguez Pardo y Jairo Alzate Elejalde por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) generó una profunda inquietud en su entorno más cercano.
La pareja, de origen colombiano pero con ciudadanía española, fue arrestada a inicios de agosto de 2026 en el aeropuerto internacional de Las Vegas, adonde habían viajado desde California para celebrar un cumpleaños familiar.
Según relató Diana desde el centro de detención, la aprehensión fue inmediata, apenas pisaron la terminal. Era la primera vez que los padres viajaban solos, y el resultado fue la separación física y legal de la familia.
A raíz de la captura, los dos hijos de la pareja, de 8 y 16 años, quedaron bajo el cuidado de familiares y personas cercanas. El impacto en los menores es evidente: un familiar relató a Univision que el hijo menor “pregunta: ‘¿Cuándo van a regresar mis papás?’”, reflejando la confusión y el desconcierto que atraviesa el niño ante la prolongada ausencia de sus padres.

Detención y traslado de la pareja en diferentes estados
La detención ocurrió inmediatamente después del aterrizaje de la familia en Las Vegas, adonde viajaron desde California para celebrar el cumpleaños de Jairo. De acuerdo con el reporte de Univision, los agentes del ICE separaron a la pareja y los trasladaron a centros de detención en diferentes estados. Jairo permanece en Nevada, mientras que Diana fue llevada primero a Arizona y luego a Denver, Colorado.
Esta dispersión geográfica complica cualquier intento de reunificación, pues los familiares deben coordinar gestiones legales en distintas jurisdicciones y enfrentan trabas adicionales para solicitar la libertad bajo fianza de ambos detenidos.
La pareja ingresó legalmente a Estados Unidos hace aproximadamente dos años mediante un programa de exención de visado vinculado a su nacionalidad española. El permiso autorizaba una estadía de hasta 90 días. Diana sostiene que antes de que expirara ese plazo, ambos iniciaron la solicitud de asilo, afirmando a Univisón: “Entramos legal a este país. Hicimos las cosas bien desde el día 1.”
Antes de que venciera ese plazo, según la información divulgada por el medio internacional, iniciaron una solicitud formal de asilo. Los familiares insisten en que ni Diana ni Jairo tienen antecedentes criminales.
La separación no solo afecta a los padres y a sus hijos, sino que generó temor entre quienes quedaron a cargo de los menores. Algunos de estos adultos atraviesan procesos migratorios pendientes y temen ser igualmente detenidos. La preocupación inmediata es que, de suceder esto, los niños podrían quedar sin un adulto que se haga responsable de ellos en territorio estadounidense.

Actualmente, la familia busca con urgencia la asistencia de un abogado especializado en inmigración. El objetivo es lograr una posible liberación bajo fianza para que Diana y Jairo puedan continuar su trámite migratorio fuera de los centros de detención.
Hasta ahora, el ICE no ha ofrecido declaraciones ni detalles adicionales sobre las razones específicas de la detención, según reportó el medio internacional.
La familia de la pareja ha comenzado a recaudar fondos para contratar abogados que asistan en el caso. La falta de respuesta de las autoridades migratorias sobre la situación de Diana y Jairo añade un componente de incertidumbre y ansiedad a quienes aguardan noticias.
El caso de Diana y Jairo se suma a una serie de detenciones recientes en aeropuertos de Estados Unidos, en las que personas con solicitudes de asilo han sido retenidas tras exceder el tiempo de permanencia permitido por sus visados iniciales. El ICE, según lo informado, no ha emitido declaraciones públicas sobre los detalles específicos de este caso.

La incertidumbre domina el ánimo de la familia mientras esperan una respuesta legal que les permita la reunificación. Por ahora, los niños permanecen bajo el resguardo de personas cercanas, pero el temor a que puedan quedarse sin tutela aumenta la presión sobre quienes intentan protegerlos.