El pollo al horno es uno de los platos más elegidos para resolver una comida en casa, pero conseguir que quede bien dorado por fuera y jugoso por dentro suele ser un desafío. Sin embargo, los chefs revelaron el método ideal para lograrlo, sin usar demasiado aceite.

Los cocineros coincidieron en que con una mezcla simple de limón, ajo y aceite, se puede lograr ese resultado ideal. Además, lo importante es que las piezas estén bien distribuidas en la fuente, para que el calor circule y la cocción sea pareja.

Cómo hacer el mejor pollo al horno jugoso y dorado

Ingredientes:

  • Pollo (la cantidad que se desee)
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 limón
  • 3 dientes de ajo
  • Sal y pimienta a gusto
  • Opcional: romero, tomillo, orégano u otras hierbas aromáticas

Paso a paso:

  1. Colocar las piezas de pollo en una fuente para horno. Si tienen piel, conviene secarlas con papel de cocina para quitar el exceso de humedad.
  2. En un bol pequeño, mezclar las 2 cucharadas de aceite con el jugo de 1 limón y los 3 dientes de ajo picados o machacados. Sumar sal y pimienta a gusto, y si se quiere, alguna hierba aromática.
  3. Distribuir la mezcla sobre el pollo y masajear bien para que todas las piezas queden bien condimentadas. Si el pollo tiene piel, se puede poner un poco del aderezo debajo para sumar sabor.
  4. Dejar reposar unos minutos antes de llevar al horno. Si hay tiempo, se puede dejar el pollo en la heladera entre 20 y 30 minutos para que tome más sabor.
  5. Cocinarlo en el horno, entre 45 y 60 minutos.
El pollo al horno quedará dorado por fuera y jugoso por dentro. (Foto: Adobe Stock)
El pollo al horno quedará dorado por fuera y jugoso por dentro. (Foto: Adobe Stock)

Los secretos para lograr el dorado justo

El primer truco es no excederse con el aceite: una cantidad justa ayuda a que la piel se dore sin que el pollo quede grasoso.

Otro punto clave es no tapar la fuente durante la cocción. El calor seco del horno permite que la superficie pierda humedad y se forme esa costra dorada tan buscada.

Por último, es fundamental no amontonar las piezas. Si están muy juntas, el vapor que se genera puede impedir que la piel quede crocante y dorada.