Los profesores de medio España están dejando de llevar a sus alumnos de excursión. No es por falta de ganas

Miles de alumnos catalanes han arrancado este curso 2026-2027 sin colònies, sin excursiones, ni casales, granjas-escuela, campamentos ni viajes de fin de curso. Nada. 1.354 escuelas e institutos, más de la mitad de los centros públicos de Cataluña, se han sumado oficialmente al manifiesto "Paremos las salidas y las colonias". ¿Por qué? No hay ningún sindicato detrás: es una decisión nacida en las asambleas de docentes que arrancó en el Maresme a principios de año y se ha extendido como un incendio.

El mecanismo de presión es sencillo: si el Departamento de Educación no mejora las condiciones laborales del profesorado, los docentes dejan de asumir la carga voluntaria que suponen las salidas con pernoctación, que históricamente recaían en su tiempo libre sin compensación. La Generalitat intentó desactivar el conflicto ofreciendo 50 euros por noche y por docente, una medida que costaría entre seis y diez millones de euros. Para muchos profesores esto es "un parche que no soluciona los problemas de fondo". Veamos qué problemas son esos.

Pérdidas para unos. El frenazo ya se está notando en las cuentas de las empresas del ocio educativo. La patronal ACELLEC, que agrupa a entidades como Fundesplai o la Fundació Pere Tarrés, calcula una caída del 80% en las reservas de colonias para este curso. El sector cultural (museos, teatros, espacios naturales) también teme quedarse "tocado y hundido" si la tendencia no cambia.

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