Si se suma la caída en el clásico ante Manchester City, Manchester United acumula siete goles recibidos y cuatro puntos sobre doce posibles (REUTERS/Scott Heppell)

Manchester United no tuvo el mejor de sus estrenos en esta nueva temporada de la Premier League. El equipo de Michael Carrick alcanzó una marca que no se registraba desde 1973: conceder más de dos goles en sus primeros tres partidos.

La derrota ante Hull City (2-0), la victoria frente al Ipswich Town (5-2) y el agónico empate 2-2 contra el Everton dejaron como resultado un total de seis goles concedidos en las primeras tres fechas. Si se le suma la caída en el clásico con Manchester City (1-0), son siete tantos que dejan un balance de cuatro puntos sobre doce posibles.

Seis goles recibidos en tres fechas reabren la preocupación defensiva

Los partidos tuvieron desarrollos distintos, pero la repetición de goles encajados fijó una tendencia que Carrick reconoció tras la tercera jornada. “Hay pequeños momentos que podemos resolver un poco mejor”, declaró el entrenador, según recogió Sports Illustrated.

Señaló que los dos tantos del Everton llegaron con remates lejanos de alta precisión, aunque remarcó que el equipo no puede pasar por alto su registro: Manchester United necesita recibir menos goles para aumentar sus opciones de ganar.

La incidencia excede una corrección aislada. La fragilidad en acciones a balón parado apareció frente a Hull; contra Everton, los disparos desde fuera del área resultaron decisivos. Carrick planteó, por ello, una respuesta colectiva. “Hay cosas en las que debemos mejorar como equipo”, afirmó.

El desafío abarca la organización sin pelota, la reacción en tramos decisivos y la capacidad de proteger resultados.

El antecedente que lo dejó lejos de la pelea

La última vez que el club recibió al menos dos goles en sus tres primeros encuentros de Premier League fue en el arranque de la temporada 2020-21. El conjunto de por entonces Ole Gunnar Solskjær sufrió una caída 3-1 ante Crystal Palace, una victoria 3-2 contra Brighton & Hove Albion y un 6-1 adverso frente a Tottenham Hotspur. La suma fue de 11 goles en contra.

El actual registro es menos abultado, pero mantiene un peso estadístico relevante. Antes de esta campaña, el precedente inmediatamente anterior se remontaba a 1972-73. En ese curso, el United perdió 2-1 con Ipswich, cayó 2-0 ante Liverpool y sufrió otro 2-0 contra Everton.

El equipo atravesaba entonces una etapa de declive que derivó en el despido del entrenador Frank O’Farrell cuatro meses después.

La comparación muestra dos contextos diferentes, aunque confirma lo inusual del presente. El conjunto de Mánchester venía de ser campeón de Europa en 1968, pero el equipo iniciaba una transición: Bobby Charlton y Denis Law afrontaban el final de sus ciclos, y George Best se acercaba al cierre de su etapa en el club.

Dos años más tarde, Manchester United perdería la categoría.

Manchester United recibió al menos dos goles en cada una de las tres primeras fechas de la Premier League, una marca que no se registraba desde la temporada 1972-73 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un antecedente distinto para Carrick

Hay, sin embargo, un caso histórico que permite una lectura menos lineal. En la 1964-65, el equipo entrenado por Matt Busby también recibió dos o más goles en sus tres primeras fechas de liga. Empató 2-2 con West Bromwich Albion, perdió 3-1 ante West Ham United y volvió a igualar 2-2 frente a Leicester City. Al terminar la temporada, fue campeón de Inglaterra.

Ese plantel jugaba en una época con planteamientos más ofensivos y sistemas habituales como el 3-2-5, circunstancia que ayuda a explicar marcadores más abiertos. Aun así, el antecedente confirma que un arranque vulnerable no determina por sí solo el destino de una temporada. La respuesta posterior, y no solamente la estadística inicial, marcará la dimensión del problema actual.

El curso pasado ofrece otra referencia para evaluar el margen de mejora. Manchester United anotó 69 goles, apenas dos menos que los 71 de Arsenal, pero recibió 50 frente a los 27 de su rival. Esa diferencia defensiva se tradujo en una brecha de 14 puntos en la clasificación.