La competencia entre Meta, OpenAI, Anthropic y Google por contratar a los mejores especialistas en inteligencia artificial llevó los salarios y las ofertas económicas a cifras nunca vistas. Uno de los casos más llamativos es el de Andrew Tulloch, el ingeniero australiano que Mark Zuckerberg logró fichar para su laboratorio de IA y que abandonó la compañía apenas 11 meses después.
Según reveló The Wall Street Journal, Meta llegó a ofrecerle un paquete de compensación que podía alcanzar hasta US$1.500 millones durante seis años, aunque la empresa sostuvo que esa cifra era “inexacta y ridícula”. Ahora, Tulloch continuará su carrera en Anthropic, otra de las compañías líderes del sector.
Quién es Andrew Tulloch, el ingeniero de IA que contrató Meta
Andrew Tulloch es uno de los expertos más reconocidos en infraestructura para modelos de inteligencia artificial.
Su carrera comenzó en Goldman Sachs, pero en 2012 dio el salto a Facebook, donde permaneció 11 años desarrollando sistemas de aprendizaje automático. En 2023 dejó Meta para unirse a OpenAI y, dos años más tarde, fue uno de los cofundadores de Thinking Machines Lab, la startup creada junto a la exdirectora de tecnología de OpenAI, Mira Murati.
La empresa recaudó US$2.000 millones y alcanzó una valuación cercana a US$12.000 millones.
La oferta de hasta US$1.500 millones que hizo Mark Zuckerberg
En medio de la carrera por dominar la inteligencia artificial, Zuckerberg intentó primero adquirir Thinking Machines Lab. Al no lograrlo, decidió ir directamente por uno de sus fundadores.
De acuerdo con The Wall Street Journal, Meta le ofreció a Tulloch un paquete que podía llegar a US$1.500 millones en seis años, compuesto por salario, acciones, bonos e incentivos sujetos a objetivos de permanencia y rendimiento.
Ese monto representaba un valor potencial máximo, no un salario garantizado. De hecho, Meta rechazó públicamente la cifra y afirmó que el reporte era exagerado.

Por qué Andrew Tulloch dejó Meta después de 11 meses
Aunque inicialmente rechazó la propuesta, Tulloch terminó aceptando y regresó a Meta para integrarse al equipo de Superintelligence Labs, la división de IA encabezada por Alexandr Wang y considerada el proyecto más ambicioso de Zuckerberg.
Sin embargo, su segunda etapa en la empresa fue muy breve. Once meses después anunció internamente su salida y decidió incorporarse a Anthropic. Hasta el momento, no se conocieron oficialmente los motivos de la decisión ni los términos de su nuevo contrato.
Según informó Semafor, Tulloch esperó a que Meta presentara Muse antes de comunicar su renuncia.
Muse es el nuevo agente de inteligencia artificial de la compañía y fue diseñado para realizar tareas de forma autónoma, como enviar correos electrónicos, hacer compras online y gestionar distintos recados en nombre del usuario.
La coincidencia entre el lanzamiento del producto y la salida de uno de los investigadores más importantes de la empresa volvió a poner en evidencia la feroz disputa que mantienen las grandes tecnológicas por el talento especializado en IA.




