“Me enamoré de su forma de ser”, afirmó Nicolás Sícaro al hablar de su relación con Lola Poggio en Desencriptados, el ciclo de entrevistas de Infobae. El exparticipante de Gran Hermano contó el inicio de la conexión con la joven durante la primera semana en la casa y cómo, después de otros vínculos y de una relación atravesada por la exposición pública, decidieron apostar por estar juntos. “Con Lolo somos oficiales. La verdad que está todo súper bien”, aseguró.
Nick llegó al reality con una historia previa en los medios digitales. Desde muy chico estuvo ligado a la música y, con el tiempo, encontró en YouTube y las redes sociales una plataforma para desarrollar su carrera como creador de contenido, cantante e influencer. Su paso por la edición Generación Dorada duró tres semanas, pero lejos de considerar su salida como un fracaso, sostiene que la experiencia terminó acercándolo a uno de sus principales objetivos: llegar a la televisión.
Durante la entrevista, también repasó uno de los vínculos más importantes de su vida: su amistad con Ian Lucas, a quien conoce desde hace más de una década y con quien compartió sus primeros proyectos en el mundo digital. Sícaro contó cómo fue construir una identidad propia después de haber quedado asociado durante años a la etiqueta de “el mejor amigo de Ian Lucas” y recordó el lugar que ocupó su amigo en los momentos más difíciles de su vida: en 2019 cuando murió su padre y, cuatro años después, cuando perdió a su madre.

— Hace poquito estuvo en este programa tu flamante novia, Lolo. ¿Ya eran novios ahí?
— No, no éramos nada. Ahí estaba recién arrancando un poquito la cosa. Pero sí. Vi la entrevista.
— ¿Ya te gustaba dentro de la casa de Gran Hermano?
— Sí, la verdad que sí. Adentro de la casa hubo una conexión muy fuerte la primera semana, ¿viste? Es como que...
— La primera semana porque es la única que estuviste...
— ¡¿Así vas a arrancar la entrevista?! (risas) No, estuve tres semanas. Y no sabés lo que es estar tres semanas ahí adentro. Una semana es como un mes, literal. Es muy intenso. Y la primera semana la conocí y, más allá de que es una chica muy linda, me gustó mucho su manera de ser. Me enamoré de eso, la verdad. Tuvimos mucha conexión en la casa.
— ¿Y cuando saliste no la tiroteaste?
— Cuando yo salí, ella se quedó en la casa y se armó todo un quilombo afuera. Cuando ella salió, yo estaba medio en otra y ella también. Después sí nos reencontramos.
— Vos estabas con Pestañela (Daniela Celis).
— Yo estaba con Pestañela, en ese momento, y ella tenía un asunto con su ex. Entonces medio como que estábamos ahí. Pero después pudimos acomodar las cosas y hoy en día estamos juntos y muy felices.
— ¿Te molestó haberte ido tempranamente de Gran Hermano o sentís que en el fondo te terminó sirviendo? Porque quizás no era tanto tu perfil o no te sentías cómodo.
— La verdad es que cuando estás adentro de la casa, más o menos te das cuenta cuándo es tu momento de irte y cuándo no. Yo no sentí que era mi momento. Entonces salí de la casa muy enojado esa noche.
— Como que no tuviste tiempo de mostrarte...
— Claro. No tuve tiempo. Yo siento que adentro de la casa jugué bien, porque ninguno nunca me metió en placa y me llevaba bien con todos. O sea, mi movida dentro de la casa la hice. Lo que no hice fue jugar para afuera. No entendía mucho cómo funcionaba Gran Hermano. Y después me di cuenta.
— Pensé lo mismo porque la verdad que vos no tenés un perfil peleador. Sos más tranquilo.
— Estaba tranca. ¿Sabés qué pasa? En esta generación éramos muchos, 28 personas. Es muy difícil. Por más de que esté las 24 horas, lo que vos quieras, es muy difícil que nos puedan ver y nos puedan conocer a cada uno. Necesitás un poquito más de tiempo. En el último tiempo me empecé a pelear un poco por cosas de la convivencia de la casa o por cosas que no van. Pero así todo terminé quedando afuera. Después, con el tiempo, me di cuenta de que fue mejor haber salido de la casa.
— En el fondo ya haber estado te abre puertas para hacer otras cosas que son las cosas que más te interesan a vos. Quizás tu objetivo no era ganar sino era empezarte a meter un poquito en el medio, ¿no?
— La verdad es que sí. Como bien sabés, yo vengo de otro palo, de YouTube, de las redes, pero tenía muchas ganas de estar en la tele y la verdad que me abrió muchísimas puertas. Cuando salí y arranqué con mi rueda de prensa, todo era nuevo para mí y dije: “Che, esto me gusta, me siento cómodo”. Y lo empecé a disfrutar, estaba contento de vuelta. Así que mejor que salí de la casa.
— ¿Y te hubiese gustado volver a entrar? Porque antes te sacaban y volvías a la fábrica donde trabajabas. Ahora es como que cualquiera puede volver y todos quieren seguir siendo parte.
— Algunos podían volver. Yo después volví a entrar con Lolo, que nos casamos en la casa hace poquito. Pero estoy afuera con otras cosas. Ya desde antes yo vengo con mis proyectos, ¿viste? Entonces no tenía ganas de volver a entrar a la casa a jugar. Sí me daba como mucho FOMO entrar de vuelta a la casa porque estuve tres semanas y la sentía como mía. Quería volver a recordar y estar con mis amigos y demás, pero no tenía ganas de volver a jugar.
— La historia de que Lolo es amiga o se conoce con Pestañela, ¿te influye en algo? Porque hoy veo que tu generación tiene como un cambio cultural y está todo bien. Uno está con uno, el otro está con el amigo y está todo bárbaro. ¿Influye o no?
— La verdad es que a mí no me influye en nada. Siento que pudimos aclarar todo muy bien. Con Pestañela, en su momento, aclaramos todo y quedó la mejor. Después hubo algunos comentarios. Yo creo que a ella también un poco de enojo le habrá quedado porque me bloqueó de todos lados: de WhatsApp, de Instagram. Pero lo más importante es que con Lolo, la mejor, porque está la hermana, está Juli, en el medio. Por suerte de esa parte quedó todo bien. Y después hubo comentarios con el tema de las edades. Pero con Lolo somos los dos mayores de edad y tomamos decisiones por nosotros mismos.
— Leí por ahí como que Juli cuando estabas con Daniela mucho no te quería, pero ahora sí.
— Sí. Siento que Juli no me llegó a conocer en esa época. Y ella notaba todo medio raro con Dani. Y ahora que estoy con Lolo, hubo cena familiar, nos cruzamos, nos conocimos y muy buena onda todo, buena vibra, buena energía. Me terminó de conocer y dijo: “Ah, bueno, este pibe ahora que lo conozco, me cae bien”. Así que está la mejor con Juli por suerte.

— Con Dani, ¿fue un romance para las cámaras o cómo se manejó ese tema? Porque te veo un pibe transparente, no te veo ahí mintiéndole a alguien para conseguir un objetivo.
— Siento que me hiciste una muy buena pregunta que nunca me hicieron y nunca la respondí. La verdad es que yo salgo de la casa, empiezo a hacer mi rueda de prensa, la conozco a Dani y la mejor. Pero fue todo en vivo eso, ¿entendés? Y siento que cortaron un clip, a la gente le encantó y fue tipo: “Che, vení más seguido, hagamos juegos, hagamos esto, hagamos el otro”. Entonces, quieras o no, se mezcló todo, ¿entendés? Te lo voy a poner así. Es como que te cruzás una chonga, ¿no? La ves dos, tres veces y las cosas se terminaron. Pero al ser laboral también, se mezcló todo.
— Y público...
— Sí. Entonces, era todo raro. Y yo tuve mi charla con Dani, que fue como: “Che, si alguno se siente mal o si alguno la está pasando mal, se corta todo, ¿eh?”. Y tuvimos esa charla tres veces, hasta que se cortó todo, ¿me entendés? Las cosas se empezaron a confundir mucho. Después, Lolo había salido de la casa y fue todo un tema.
— O sea, empezaron a chonguear. Después la situación te obligó a estar un poco “de novio” y a que fuera público de entrada. Porque a veces estás con una chonga, la ves diez veces y no se entera nadie, pero acá era todo público.
— Claro. No te das cuenta, pero al ser tan público y tener tanto alcance, es como que te va llevando. Y un día estábamos en un programa y estábamos en otro y te va llevando, llevando, llevando, llevando. Y la gente ve todo eso y cuando empecé a ir a otros programas y me empezaron a preguntar, se volvió muy masivo todo. Como que se fue medio de las manos. Es como: “Che, pará un poco”.
— “No estoy tan de novio”.
— Claro. No estoy tan de novio y todo está volando. Se está haciendo masivo y es tipo pará. Ahí le pusimos un freno y salimos a aclarar. Todo bien, por suerte. Llegamos a tiempo de que esté todo bien, ¿entendés? Aparte ella sabe, y me lo ha dicho, que soy un pibe con buenas intenciones y siempre hablé las cosas y fui de frente. En ningún momento intenté hacerle mal a alguien, para nada. Aclaré todo y de mi parte está la mejor y tengo la mejor.
— ¿Conociste a las hijas, a las melli?
— No. Muchos me preguntaron eso. Y la verdad es que no, porque como te digo, se hizo todo más masivo, tan masivo que me preguntaban eso, ¿viste?
— Era como: “¿Vas a ir al del fin de semana con las bebés?” y vos quizás no conocías ni la casa...
— Claro. Era como: “No, bancá un toque” (risas).
— ¿Con Lolo son oficiales?
—Sí, con Lolo somos oficiales. La verdad que está todo súper bien. Ya estamos juntos hace unos meses, pero ponete a pensar que esto viene desde la casa, desde febrero que estaba todo muy intenso, que los dos sentíamos algo. Adentro de la casa tipo pasaban muchas cosas, había mucha mala energía y necesitamos esa contención y nos las dábamos, ¿viste? Afuera nos empezamos a frecuentar, porque tenemos un grupo de amigos de la casa, de esta generación, que nos juntamos. Y nos empezó a pasar lo mismo: esa tensión fuerte. Hasta que nos sentamos, hablamos y dijimos: “Nos pasa lo mismo”.
— ¿Cómo sos como pareja?
— La verdad es que me considero una persona muy tranquila. Me gusta mucho disfrutar de la vida. Me han pasado un montón de cosas, la verdad que tuve muchos golpes bajos y duros. Entonces es como que hoy en día soy una persona muy consciente, freno la pelota y digo: “Che, loco, hay que disfrutar de las cosas más simples. Vayámonos acá, hagamos esto, vamos a tomarnos un mate a la plaza”. Soy una persona muy tranquila, que le gusta compartir y no me gustan los conflictos. Prefiero la comunicación, hablar las cosas y si algo no tiene que ser, no va a ser.
— Hubo críticas y muchos memes en las redes sociales con respecto a la diferencia de edad. Ella tiene 20, ¿no?
— Sí, ella tiene 20. Yo 33.
— ¿Y qué onda con eso? ¿Los viejos buena onda?
— ¿Sabes qué es lo más importante? Que la gente de ella, su familia y mi gente, están todos contentos, todos de acuerdo, nos recontra re mil apoyan. Entonces, para nosotros lo más importante es que nuestra familia y nuestra gente, nos apoye. Después el resto puede opinar porque los dos somos públicos y pueden decir lo que quieran.
— ¿Cómo fue esa primera comida cuando entraste a su casa? ¿Te miraba medio raro el viejo?
— No. El viejo es un copado. Él no tiene ningún tipo de problema. La mamá me quiere un montón, pero antes la mamá y Juli le decían a Lolo que conmigo no. “Con él no. Hay diez mil hombres, con él no”. Y ella dijo: “Con él sí”. Pero ahora que me conocen, me bancan.
— ¿Te juzgaban por las cosas que vieron en Gran Hermano?
— Sí. Era por el tema de todo esto con Pestañela. No me conocían y solamente escuchaban pestes de mí. Pero ahora que me conocen, me recontra aceptaron, voy a la casa, me quedo a dormir, me quedo a comer, hacemos cenas, almuerzos. Estoy viviendo algo muy lindo. A mí me encanta, la verdad. Yo soy una persona muy respetuosa. Son los papás de ella, la familia de ella y es la casa de los papás. Yo eso lo respeto un montón y lo valoro. Y si no la quisiera, no aceptaría ir, ¿entendés lo que te digo? Pero se formó algo muy lindo.

La muerte de sus padres y el comienzo en YouTube
— No te quiero pasar para un lado de golpe bajo, pero entre las cosas que leí de tu vida me sorprendió algo. ¿A vos se te murió tu papá el Día del Padre y tu mamá el Día de la Madre?
— ¿Cómo tenés tanta data, doctor? Sí, es increíble. En 2018 falleció mi abuela, que era la mamá de mi papá. No pase ni un año, en 2019, que fallece mi papá. Si no me equivoco, fue el Día del Padre ese año, el 18 o 19 de junio. Eso fue lo peor que me pasó en la vida. Mi viejo para mí es el amor de mi vida. Yo tengo un hermano y para nosotros dos es el amor de nuestras vidas. Fue el golpe más duro. Yo estuve en depresión muchos meses. Fue muy duro. Hasta que Lucas, Ian me agarra y me dice: “Vení, vamos a armar un proyecto”. Ahí arranco YouTube y como que la cabeza pasó para otro lado y empecé a estar mejor. Había tocado fondo, al nivel de decir: “No quiero estar más en esta vida si mi papá no está”. Después entendí que, bueno, lo tengo a mi hermano y hay que seguir. En esa época tenía a mi mamá, tenía a mis amigos. Pero la verdad es que toqué fondo. Por suerte con lo laboral empecé a pasarla un poquito mejor, pero estuve mal muchos años. Y después, la vida...
— Saliste para arriba.
— No te queda otra que salir. Pero fue muy difícil. Y en 2023 fallece mi mamá, que ahora en octubre van a ser tres años. Yo con mi mamá no tenía tanta relación los últimos años. La verdad que lamentablemente a ella le afectó mucho la vida, la muerte de mi papá, pero la verdad que no había mucha relación. Terminó siendo medio una madre ausente. Pero también fue otra pesadilla que nos tuvimos que hacer cargo con mi hermano, ¿viste? Muy difícil.
La amistad con Ian Lucas y el arranque laboral
— Y después está Ian, que también es protagonista en tu vida. Sé que, además de la mano que te dio laboralmente, son amigos y tienen una relación muy cercana. ¿Te jode que te pongan el mote de “el mejor amigo de Ian Lucas”?
— La verdad es que es un bajón (risas). Obviamente, lo entienda desde ese lado. Pero somos mejores amigos hace más de 10 años, Iani tenía 15 y yo tenía 22. Nosotros primero fuimos amigos antes de trabajar juntos. Primero fuimos cuatro años amigos, habíamos convivido. En 2018 nos fuimos a convivir juntos por primera vez, él en esa época me acuerdo que estaba laburando en una serie de Disney y yo estaba en una empresa de auditoría americana. Nada que ver. Y después pasó todo de que él me necesitaba para el laburo y yo le decía que no, porque estaba en otra cosa. Había pasado lo de mi viejo, ¿viste?
— ¿Necesitaba gente amiga y de confianza para poder salir con sus proyectos?
— Sí. Después es fácil, pero al principio es complicado. Yo soy el mejor amigo y también era como su mano derecha. Él me decía: “Che, amigo, tenemos que alquilar una casa, ¿me segundás?”. “Dale”. “Che, amigo, necesito editar los videos, ¿me ayudás?”. “Dale”. “Amigo, necesito grabar esto. Traigamos a mi hermanito Teo, traigamos a un amigo, armemos un equipo, ayudame con las ideas”. Al principio fue muy difícil. Después las cosas caminaron, pero porque ya pasaron siete años. Entonces, es un bajón que la gente te diga: “Ah, el amigo de Ian Lucas”, cuando vengo hace siete años viviendo y laburando de esto. No soy solamente “el amigo de...”. Pero bueno, después me tuve que despegar un poco de estar trabajando con él para poder seguir mi carrera. Entré en Telefe, estuve en Gran Hermano. He seguido con mis cosas...
— ¿Qué opina el novio de América que estés de novio? Hablo de Ian.
— La verdad es que me banca un montón. Antes de que entre a la casa, él me dijo: “Vos vas a terminar con esta chica”, por Lolo. Y dije: “Che, bolud*, cómo le pegaste”. Así que sí, me recontrabanca. La conoció, le cayó muy bien y siempre nos bancamos mutuamente. Él hoy en día está de novio, yo lo banqué un montón. La conoció en Punta del Este, en enero, y lo veo contento. Él también me ve bien. Compartimos un montón. Hoy las salidas son con las novias, ¿viste? Entonces, venimos compartiendo un montón, pero estamos muy bien.
— Te voy a llevar al terreno sexual. Hay muchos rumores dando vueltas. Yanina Latorre dijo que...
— ¡Está loca Yanina! La bancamos igual, ¿eh? Pero está loca.
— ¡¿Cómo va a decir esto?!
— ¿Viste? No sé qué le habrán dicho. A mí me mandó un audio y me dijo: tal cosa y tal cosa. Yo le dije: “Pará”.
— Pero cómo va a decir que tenías la boa constrictora...
— No, bueno, hay cosas que son ciertas y hay cosas que no, ¿viste? Si querés que entremos en detalle, yo por vos entro en detalle (risas).
— ¿Pero viste que tiraron como que Daniela se quejaba de que no bajabas al menos uno?
— Claro, ella se quejaba de eso. Yo expliqué algo. La verdad que no estuve muchas veces con Daniela. No era mi pareja tampoco, ni mucho menos. Entonces, es verdad que no pasó y no tengo problema en aclararlo. Pero eso no significa que yo no lo haga, ¿entendés? Con mi pareja, y si yo quiero, en confianza y estamos con mi pareja, sí, obvio. Con mi pareja, re. Pero en eso de chonguear, ahí es como que no. Sé que seguramente un recorte va a salir de esto y que salga bien: era mi chonga o estábamos chongueando y no pasó.
— Tampoco tenés obligación de aclararlo. Porque si fuese al revés, estarías haciendo algo re incorrecto con una mujer, al decir: “Ella no quiso tener sexo oral”. Es raro, no la acusás de eso.
— Obviamente, no la acusás de eso. Yo no sé si a Yanina se lo dijo ella, ¿me entendés? Porque según Yanina dijo: “A mí en los pasillos ella me contó de que Nick no bajaba”. Y ahora, como decís vos, no sé qué problema hay en eso. Si yo tengo que salir a aclarar, eso es verdad, que yo no bajé. Pero con mi pareja sí bajo, ¿entendés? Entonces es como que...
— Igual es una locura que haya dicho todo esto en televisión.
— Aparte, la nota había arrancado muy bien. Yo lo vi ese programa, lo estaba viendo en vivo y en directo, ¿entendés? Y se puso muy bizarro al final. Y dije: “No, Yanina, no”.
— Pasa que para mí Yanina tiene información de otro lado.
— Sí, literal. Tiene información de otro lado. Por eso te digo, pero le mandamos un beso.
— A la informante y a Yanina.
— Sí.
— Así que sexualmente venís bien.
— Re.
— Me imagino los padres de Lolo después de ver ese programa de Yanina. Llegaste a la casa y ¿qué decían? ¿Hablaron de esto?
— No hablamos de esto, pero con la mamá tiramos chistes. Los papás son muy open mind y son muy buena onda.
— ¿Y la madre que te dijo?
— Nos cag*mos de risa. Ayer a la noche estábamos jugando al burako y tiró un chiste de esos, ¿viste? Porque había que bajar un juego y dijo: “No, Nico no baja” (risas). Está todo bien y nos cag*mos de risa. No hay problema con eso. Somos tranquilos.
— Igual prefiero que hagan chistes con eso y no con lo otro.
— Y bueno, si me hace chiste con lo otro tampoco voy a decir nada. Se hizo público, ¿qué vamos a hacer? ¿Nos vamos a amargar? Y no. Al revés, buena onda igual.
— Sí, tal cual. Pero digo, es muy zarpado todo.
— Entiendo que es muy zarpado todo, pero entiendo que hoy en día también es como que si estás más descontracturado, más relajado y open mind, entendés un poco más las cosas, y es mejor.
— Sí, obvio. No te vas a andar amargando. Tampoco están diciendo que sos una mala persona o estafaste a alguien.
— Claro. Están diciendo que el abuelo Ernesto me heredó algo y yo lo uso.
— ¿Viene del abuelo?
— La gente no lo conoce esa historia, pero viene del abuelo Ernesto. El abuelo Ernesto me dijo: “Tomá, pibe, yo me voy, quédatelo vos, úsalo bien”. Y yo le hago honor (risas).
— Ernesto, un crack. Donde quiera que esté...
— Le mandamos un beso. ¡Gracias!

Culpable o inocente
— Me gusta hacer un role play acá con los clientes que vienen al estudio. Tengo una serie de acusaciones, algunas inventadas por mí, que no son reales, pero vos me decís si sos culpable o inocente. Así, en caso de que te manden una carta documento por algún problema, ya sabemos cómo manejarlo.
— Bien. Vamos.
— Se lo acusa de ser una persona muy compañera.
— La verdad que sí. Culpable.
— Se lo acusa de haber sido cómplice en el vínculo de Ian Lucas y Evangelina Anderson.
— Y sí.
— ¿Vos le hiciste la segunda ahí con algo?
— Ah, ¿va por ahí? Doctor, usted me tiene que cuidar a mí, ¿eh?
— Sí, vamos con otra cosa. Se lo acusa de haber tenido algo con la hija Andrea del Boca.
— No. Te lo resumo rápido. En la rueda de prensa voy a Intrusos y me dicen: “¿La conociste a la hija?” “Sí, le digo: la conocí a la hija de Andrea porque pasé por su stream. Es una genia”. Y me preguntan: “¿Te gustaría tener de suegra a Andrea del Boca?” Y le digo: “Sí, es Andrea del Boca”. Pero lo estaba diciendo por Andrea del Boca. Con la hija de Andrea del Boca, la mejor. Con Ana me llevo increíble, pero es Andrea del Boca. La tenés de suegra a Andrea, obvio que dije que sí. Y ahí...
— Está bien lo que contestaste. ¿Te gustaría tener de suegra? Sino te tendrían que haber preguntado si te gustaría salir con la hija.
— Aparte yo con Andrea me llevo increíble, ¿entendés? Pero después te lo sacan de contexto, ¿viste? Es válido igual.
— Esto es grave, pero bueno... Se lo acusa de haber tenido su primera vez a los 14 años.
— Yo no sé si llamaste a alguien o hablaste con Ianito. ¿Le escribiste? (risas). Sí, es verdad, a los 14.
— ¿Pero con una más grande?
— Sí. Todo consensuado.
— Se lo acusa de haber tenido sentimientos por Lolo mientras estaba en una relación con Daniela Celis.
— Yo siempre tuve sentimientos por Lolo. Desde la casa. Ya en la casa nosotros sentíamos cosas, ¿entendés? Y no era me gusta y nada más. Ya era sentimiento de che, tengo ganas de conocer a esta persona. Así que valió la pena.
— Se lo acusa de haber enamorado a Lolo Poggi con un té Vick.
— ¡¿Cómo tenés esta información?! Te juro, no sé de dónde la sacás (risas). Sos bueno doctor Rulo, ¿eh? (risas). ¿Sabés que sí tiré esa? Me dijo: “Me siento mal” y le dije: “Bueno, vení, yo tengo té Vick”. No lo puedo creer, pero hice esa (risas).
— ¿Esa fue su primera cita?
— Ya nos conocíamos, ya con los pibes nos juntábamos, hacíamos comidas y demás. Pero primera cita, así de vernos solos, fue esa. ¿Podés creer que fue esa? Hubo cena, todo igual, ¿eh? No solamente té.
— Se lo acusa de haber solicitado a Ian Lucas que lo desconociera mientras estaba en la casa de Gran Hermano.
— Tuvimos una charla con Iani. Fue muy loco todo porque nos volvimos de vivir en México a Argentina y él queda MasterChef Telefe y yo quedo en Gran Hermano Telefe. Y yo no quería que nos sigan, ¿viste? Porque a mí no me servía que me peguen a él porque terminaba siendo “el amigo de Ian Lucas”, ¿entendés? A mí se me hizo una mala jugada de que primero arranque MasterChef, porque si hubiera sido al revés hubiera sido todo distinto. Pero él estaba casi por ganar MasterChef y yo entro en Gran Hermano y fue tipo: “Che, amigo, si vos me salís a bancar, van a seguir mezclando las cosas, ¿viste?”. Fue como todo medio raro, pero cuando salgo de la casa tuve una charla muy larga con él. Hablamos muchísimo porque se decían un montón de cosas: “Che, tu mejor amigo no te bancó”. Y también le tiraban tierra a él. Y él no se merecía que le tiren tierra, porque más allá de que nosotros trabajamos juntos, que él tenga que salir a bancarme porque es Ian Lucas, no daba. Es mi mejor amigo, ¿entendés? Yo no necesito de él. Yo hago mi camino y tengo que dar lo que yo puedo dar de mí. Entonces, después, si él me sale a bancar o no, es tema de él y tampoco me voy a enojar. Yo no quería que él esté bancándome pero al final fue peor. Fue un tema de charla, sí, pero por suerte, como nos amamos y somos hermanos, no nos peleamos y pudimos aclarar las cosas.
— También pasa algo en el medio que la gente exige que vos hagas algo por exigencia. Quizá él no se quería meter en esa historia de Gran Hermano. Pero un poco el medio te obliga.
— Sí, y eso fue un bajón para nosotros. Porque es como que él estaba obligado a tener que salir a bancarme y encima en el peor escenario, porque estaba en MasterChef Telefe y yo Gran Hermano Telefe. No es que él no estuvo en MasterChef y estaba en México bancando desde otra postura, ¿entendés? Él estaba también en competencia, estaba en vivo. Mezclar los formatos era un quilombo. Si lo hacías estaba bien o estaba mal, si no lo hacías estaba bien o estaba mal. Bueno, lo terminaron matando a él y a mí. Lo más importante es que después pudimos salir a aclarar todo y lo más importante es que nosotros en la interna pudimos hablar todo y somos hermanos y está todo perfecto. Para que te des una idea, yo no tengo familia. No tengo abuelos, no tengo papás, no tengo tíos. Mi única familia es mi hermano, Ian, la familia de Ian y está mi mejor amigo de Pinamar y su familia. Esa siempre fue mi familia, con los que yo comparto Navidad, Año Nuevo, mis cumpleaños, los cumpleaños de ellos, los domingos, asados familiares. Esa es la familia que yo elegí. ¿Me entendés lo que te digo? ¿Mirá si nosotros nos vamos a pelear por trabajo? No hay chance. Nosotros somos familia, nos amamos y vamos a estar juntos siempre y vamos a hablar todo. No hubo ningún conflicto.




