Salvador es un hombre de clavel rojo en el ojal por las noches. Salvador y su clavel rojo son de insistir. Una, dos, tres y tantas veces más hasta que el triunfo sea posible. Salvador y su clavel rojo son candidatos a la presidencia de Chile tantas veces sean necesarias. Pierde muchas. Pierde muchas más de las que gana. En 1964, como tantas otras veces, tras la derrota frente a Eduardo Frei, Salvador se viene a Córdoba.