El proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Gobierno nacional al Congreso prevé recortes en materia de discapacidad, un escenario que vuelve a generar preocupación entre las familias que dependen de terapias y prestaciones para sus hijos.

Entre ellas está la familia de Josefina, una adolescente cordobesa de 13 años con síndrome de Down. Joaquín, su papá, contó en Noticiero Doce las dificultades que atravesaron para garantizar la continuidad de sus tratamientos.

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“Nosotros con el propósito de seguir dándole continuidad, ella viene realizando las sesiones pero lamentablemente este año las hemos tenido que pagar todas nosotros con el sacrificio que eso cuesta porque no es fácil, contra la burocracia de que te aprueben un trámite o las cosas puedan salir, uno lo primero que piensa es que es su hijo”, relató.

“Son 150 mil pesos por semana y se te cae la casa”

Joaquín aseguró que los inconvenientes no comenzaron ahora, aunque se profundizaron. “Uno hace lo que puede, nunca fue fácil, siempre había que pelear un poquito pero nosotros este año lo padecimos y ya hace casi dos años que viene sucediendo que cada vez es más difícil. Este año fue muy desgastante”, expresó.

El impacto, explicó, alcanza a toda la familia. “Esto repercute mal en la familia, son extremos. O te recontra afianzas, que por suerte con mi esposa venimos super afianzados, pero te tira por la borda. Por ejemplo, tiene una hermana de 16 años y tenés que decirle ‘no te puedo dar esto porque le tengo que garpar a la terapeuta’”, afirmó.

Y dimensionó el esfuerzo económico que realizan: “Uno lo hace con todo el amor del mundo pero son 150 mil pesos por semana y se te cae la casa”. “Nosotros por suerte trabajamos los dos, estamos bien, la peleamos, tenemos fuerza, pero como verás a veces ni siquiera podemos hablar del tema”, dijo al borde del llanto.

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Para sostener las sesiones tuvieron que buscar distintas alternativas. “Uno agarra y pide préstamos. Veníamos pagando medianamente como podíamos, nos atrasamos en una de las sesiones y cuando te das cuenta estás hasta acá”, contó mientras señalaba su cabeza para representar el nivel de endeudamiento.

“Tuvimos que pedir préstamos en negro para poder hacer frente, salir a vender comida. Sacás de acá para poner allá”, agregó.

Para Joaquín, las terapias son fundamentales para el futuro de Josefina. “Por supuesto que la felicidad es que tu hijo, en el caso de la mía, es que pueda aprender a hablar, que se pueda comunicar, que pueda aprender a leer y escribir. Es el sueño de cualquier padre que quiere que su hijo logre cierta independencia. Es muy asfixiante”, sostuvo.

“Si Josefina no asiste a una terapia, se pierde todo. Estas terapias son para que ellos puedan ser independientes en algún momento, aspirar a tener su laburo, a tener su guita, que no tengan que depender de que alguien les de, por eso es tan importante”, remarcó.

Finalmente, el papá resumió uno de los mayores temores que atraviesa a la familia: “Uno deja la vida en esto, nosotros lo que queremos es torcer este destino. Cualquier padre se asusta de que el hijo se vaya antes que ellos y nosotros tenemos miedo de que nosotros nos vayamos antes”. “Para perder ese miedo ellos tienen que ir a esas terapias, para poder ser personas independientes y que no tengan que depender de nadie”, concluyó.