La Iglesia Ortodoxa rusa ha entregado fragmentos óseos del príncipe Dimitri Donskoi, conocido por derrotar a los mongoles en el siglo XIV, a los militares rusos que combaten en el frente en la región ucraniana de Donestk, anexionada ilegalmente por Rusia en los días previos a la invasión, para elevar la moral de las tropas.

Los fragmentos han sido entregados a funcionarios de la región del este de Ucrania anexionada por Rusia en 2022 para ser enseñados a las distintas unidades militares que están en primera línea de combate tras una ceremonia celebrada en el complejo memorial de Saur-Moguila en la que se ha exhibido el sarcófago del príncipe, venerado por haber salido victorioso de la batalla de Kulikovo en 1380 contra los mongoles de la Horda de Oro.

"Este acontecimiento tiene un profundo significado para nosotros: Dimitri Donskoi es un símbolo de unidad y victoria. Ahora está con nosotros: es nuestro estandarte en el frente", ha señalado el jefe de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD), Denís Pushilin.

Por su parte, el jefe de la administración de la autoproclamada República Popular de Lugansk, Leonid Pásechnik, ha expresado su deseo de que las reliquias "protejan" a los jóvenes en el frente. "Nuestra fuerza reside en la unidad, el valor de nuestros defensores y la fortaleza de la retaguardia, según un comunicado de la Iglesia.

Los restos óseos fueron hallados recientemente durante unas obras de restauración de emergencia en la Catedral del Arcángel San Miguel, en Moscú, tras retirar varias losas del suelo. Los fragmentos enviados al frente pertenecen a la mano derecha del príncipe ruso.

Dimitri Donskói (1350-1389) es una de las figuras históricas y religiosas más influyentes de Rusia. Logró derrotar al Ejército mongol-tártaro dirigido por Mamai en la Batalla de Kulikovo, cerca del río Don. Fue canonizado como santo en 1988 y es venerado como el patrón protector de los soldados, los diplomáticos y las Fuerzas Armadas rusas.

El uso de iconos y reliquias responde a una estrategia calculada del Kremlin para elevar la moral de las tropas y encuadrar la invasión de Ucrania dentro de una tradición histórica de resistencia rusa, recurriendo a símbolos patrióticos que combinan la fe con el nacionalismo de Estado.

El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó los decretos de anexión ilegal de las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia el 30 de septiembre de 2022 tras orquestar referéndums en estas zonas que reivindica como propias pese a no tener validez legal bajo el Derecho Internacional.