Taipéi, 16 sep (EFE).- El sindicato de trabajadores de la filial taiwanesa de Micron, el gigante estadounidense de los chips de memoria, rechazó el martes el paquete de bonificaciones que la compañía presentó la semana pasada y no descartó ir a huelga si no se acuerda un mecanismo de reparto de beneficios a largo plazo.

La firma anunció el 11 de septiembre un programa en virtud del cual los empleados de las líneas de producción en Taiwán recibirían una compensación equivalente a entre 35 y 68 meses de salario para el año fiscal 2026.

Según esta propuesta, los trabajadores percibirían, como mínimo, 1,7 millones de dólares taiwaneses (unos 53.423 dólares) en efectivo, mientras que los ingenieros principiantes obtendrían de media 2,9 millones (91.133 dólares) en efectivo, hasta alcanzar una retribución total de 3,4 millones (106.877 dólares) una vez sumadas acciones.

En Taiwán, Micron cuenta con una plantilla de aproximadamente 15.000 empleados y ha invertido más de 50.000 millones de dólares estadounidenses.

En declaraciones recogidas el martes por la agencia CNA, el líder sindical Lin Che-jui manifestó que el colectivo no buscaba una bonificación puntual, sino un sistema permanente de reparto de beneficios "transparente y verificable", mediante el cual el 15 % del beneficio operativo de la empresa se distribuiría entre los empleados.

Lin recalcó que la decisión de ir a huelga dependerá de las dos rondas de negociaciones programadas para el 18 y 21 de septiembre y advirtió de que, en caso de que la empresa continúe intentando "influir" en las conversaciones, el sindicato considerará que el diálogo se ha roto y someterá a votación la convocatoria de la huelga.

Fuentes industriales citadas por CNA indicaron que una posible huelga de Micron en Taiwán podría reducir aún más la producción mundial de chips de memoria y exacerbar el desequilibrio entre la oferta y la demanda.

El posible paro en las plantas taiwanesas de Micron se produciría después de que los trabajadores de Samsung Electronics en Corea del Sur alcanzaran el pasado mayo un acuerdo salarial que evitó una huelga de una magnitud sin precedentes en la compañía.

Según dicho acuerdo, la división de soluciones para dispositivos (DS) de Samsung, encargada del negocio de semiconductores, recibe una bonificación equivalente al 10,5 % del beneficio operativo de esa división, así como una subida salarial total del 6,2 % y mejoras en prestaciones sociales.

Estos conflictos evidencian las tensiones entre la cúpula de los principales fabricantes de chips de memoria (Samsung, la también surcoreana SK Hynix y Micron), que han registrado ventas y beneficios récord en los últimos trimestres ante el auge de la inteligencia artificial, y sus trabajadores, que han manifestado su descontento por unos salarios y bonificaciones que consideran insuficientes. EFE