Basándose en una serie de entrevistas realizadas a prisioneros de guerra que lucharon por Rusia en Ucrania, Amnistía Internacional publicó el 10 de septiembre un informe demoledor sobre los métodos que emplean las autoridades rusas para reclutar soldados extranjeros y convertirlos en "carne de cañón" en el frente. Según Kiev, más de 28.000 ciudadanos de 136 países se han alistado en las fuerzas rusas.