En una nueva serie del universo de DC, el Hombre de Acero enfrenta a un villano por las calles de Córdoba capital y también recibe ayuda de algunos de sus habitantes.

El artista encargado de llevarlo a esas calles es Juan Ferreyra, nacido en Malagueño, quien estuvo a cargo del dibujo del número 22 de Absolute Superman (DC Comics), publicado en agosto de este año. “Incluí muchas cosas típicas del centro de Córdoba capital”, cuenta en diálogo con TN. En esta etapa de la historia, Superman sigue la pista de una fábrica de Brainiac, pero en el camino debe enfrentarse a Metallo, un villano cuya sangre está envenenada con kryptonita.

Durante la pelea, Superman queda debilitado por la sangre de su rival y no puede volar. Así, el enfrentamiento se desarrolla con el Parque Las Heras, la Torre Capitalinas y el edificio de Tarjeta Naranja como telón de fondo. La batalla llega a su desenlace en La Cañada, donde la historia da un giro inesperado.

Juan Ferreyra dibujó a su padre y a dos amigos con las camisetas de sus clubes. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).
Juan Ferreyra dibujó a su padre y a dos amigos con las camisetas de sus clubes. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).

En medio del combate, cuando parece estar derrotado, Superman también recibe ayuda de unos chicos limpiavidrios. Pero los homenajes no terminan ahí. Ferreyra se dibujó a sí mismo con la camiseta de Talleres, su club, y también incluyó a personas importantes de su vida.

“Sale mi papá, que me enseñó a dibujar, con una camiseta de Belgrano”, cuenta. También aparece Diego Cortés, amigo y guionista, fanático de Boca, a quien retrató con la camiseta del club. A ellos se suma otro amigo que logró recuperarse de un cáncer.

“Como un fan”

El número 22 de
El número 22 de "Absolute Superman" se desarrolla en Córdoba capital. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).

Más allá de este homenaje que trascendió a la comunidad del cómic, Juan Ferreyra es uno de los referentes de Marvel y DC y construyó una prolífica trayectoria profesional durante más de dos décadas.

Comenzó a dibujar a los cuatro años —incluso antes, según le recuerda su madre—. A los seis, copió un dibujo “bastante bien” y, a partir de entonces, pasó buena parte de su tiempo haciendo historietas y dibujos. Pero hubo un momento que marcó su futuro: durante un viaje a Brasil, cuando tenía 10 años, encontró su primer cómic de Superman que sentó las bases de su carrera. “Desde chico, ya sabía qué quería hacer”, dice.

Ferreyra creció como un ferviente lector y dibujante. Su papá, de quien heredó la habilidad, le enseñó las primeras técnicas y él continuó formándose por su cuenta. Cursó durante tres años la carrera de Diseño Gráfico en una universidad privada, pero la abandonó a los 22.

Superman peleó en el centro e, incluso, recibió ayuda de algunos limpiavidrios. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).
Superman peleó en el centro e, incluso, recibió ayuda de algunos limpiavidrios. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).

No necesitó un título para empezar a trabajar. Desde muy joven creó dibujos animados para el canal Volver, hizo los cómics Elvisman y otras series que fueron publicadas por Llanto de Mudo, la editorial de su amigo Diego Cortés, y luego llevó su trabajo a Estados Unidos a través de distintos eventos de Comic Con, donde comenzó a hacerse conocido.

“Encontré una página web de dibujantes y guionistas amateurs e hice varias propuestas, hasta que enganché un guionista de Australia. Hicimos cinco páginas de Small Gods y las mandamos a Image Comics”, recuerda. La serie llegó a tener 12 números.

Juan Ferreyra añadió detalles de la ciudad que todo cordobés puede reconocer con facilidad. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).
Juan Ferreyra añadió detalles de la ciudad que todo cordobés puede reconocer con facilidad. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).

Entrar a los gigantes del rubro “fue más difícil”, reconoce. DC lo contactó mientras trabajaba en Small Gods, pero decidió postergar la propuesta para terminar ese proyecto. “Y no me llamaron más, hasta que pasaron 10 años”, cuenta.

Finalmente, trabajó durante seis años para DC y luego pasó a tener un contrato exclusivo con Marvel por otros ocho. También tuvo la oportunidad de trabajar junto a su guionista favorito, Jason Aaron, en el relanzamiento de las Tortugas Ninja para la editorial IDW. Pero Aaron dejó ese proyecto y comenzó a trabajar en Absolute Superman. Ferreyra “soñaba” con que le ofreciera un lugar como dibujante.

Ya había dibujado a Batman y Robin, Spiderman, Wolverine, pero nunca había logrado dibujar al superhéroe que lo inspiró desde chico. “Nunca lo soñé, pensé que era imposible dibujar a Superman. A cada editor que conocía, le decía que era fanático”, recuerda.

En 2024 cumplió aquel sueño que parecía imposible. Aaron lo convocó como dibujante junto a otro de sus colegas favoritos, Rafael Sandoval. Cada uno realiza “tres o cuatro números” y se alternan a lo largo de la serie.

Superman peleó en el centro e, incluso, recibió ayuda de algunos limpiavidrios. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).
Superman peleó en el centro e, incluso, recibió ayuda de algunos limpiavidrios. (Foto: gentileza de Juan Ferreyra).

Al tratarse de una historia nueva, con una versión más joven del superhéroe, los autores tienen libertad para llevarlo detrás de su némesis, Brainiac, por distintos lugares del mundo. Absolute Superman ya pasó por países de Europa y Asia y, para el número 22, Jason Aaron le dio a Ferreyra la posibilidad de llevar la historia a la Argentina.

No sólo consiguió dibujar a su personaje favorito. También pudo incluir escenarios emblemáticos de la ciudad donde vive y convertir las páginas en una suerte de homenaje personal. Y cuando finalmente tuvo el número terminado entre sus manos, asegura que lo leyó “como un fan más”.

“La sensación de leer Absolute Superman es la misma que tuve cuando leí Superman por primera vez”, resume.