El acceso a la primera vivienda es uno de los principales desafíos para los argentinos que buscan dejar de alquilar y comprar un inmueble. Sobre este tema habló Vanesa Ibarra, especialista inmobiliaria, al aire de TN y se refirió al impacto que pueden tener los nuevos créditos hipotecarios y aseguró que la edad en la que las personas logran acceder a su primera propiedad aumentó considerablemente en los últimos años.
Ibarra explicó que el acceso a una vivienda propia se fue postergando y que actualmente las personas llegan a esa posibilidad a una edad cada vez mayor. “Hace 10 años, la primera vivienda estaba en 35, 40 años y hoy estamos mucho más cerca de los 50”, afirmó.
Por qué cada vez más personas llegan más tarde a su primera vivienda
Según Ibarra, uno de los principales obstáculos para quienes buscan comprar su primera propiedad es la dificultad para reunir el dinero necesario. En ese contexto, el regreso del crédito hipotecario representa una posibilidad para quienes hasta ahora podían afrontar un alquiler, pero no tenían una herramienta que les permitiera financiar la compra.

La especialista explicó que durante muchos años la falta de crédito hipotecario hizo que las personas tuvieran que recurrir a sus propios ahorros, una herencia o la ayuda de sus familias para poder comprar.
“La gente podía pagar un alquiler, pero le faltaba ese puente para poder financiar lo que le faltaba para comprar”, explicó.
En ese sentido, destacó que el crédito puede funcionar como una herramienta para acercar a los jóvenes a la vivienda propia, especialmente en un contexto en el que ahorrar el monto total de una propiedad resulta cada vez más difícil.
Los jóvenes quieren comprar su primera vivienda
Ibarra también se refirió al interés de las generaciones más jóvenes por acceder a una propiedad. Según contó, la consulta por los créditos hipotecarios es especialmente fuerte entre quienes buscan comprar su primera vivienda. “La realidad es que el joven quiere comprar”, sostuvo.
La especialista señaló que muchas personas investigan cuánto deberán pagar por mes, cuáles son las condiciones del préstamo, qué sucede si quieren cancelarlo antes de tiempo y durante cuánto tiempo deberán afrontar las cuotas.
El problema aparece cuando el ingreso disponible no alcanza para afrontar el valor de una propiedad y, al mismo tiempo, mantener una capacidad de ahorro suficiente para completar la operación.
“Entre 30 y 45 años, cuando uno empieza a formar familia en general, que tengan que alquilar. Es durísimo”, planteó.
El crédito hipotecario puede abrir una puerta, pero no alcanza para todos
De acuerdo con Ibarra, los nuevos créditos hipotecarios representan una oportunidad para quienes buscan comprar su primera vivienda, aunque todavía se trata de una herramienta a la que no todos pueden acceder.
La nueva línea anunciada por el Gobierno contempla financiar hasta el 75% del valor de una primera vivienda, mientras que el monto promedio de los préstamos se ubica alrededor de los US$80.000.

Con ese dinero, explicó la especialista, es posible acceder a un departamento de dos ambientes, que puede convertirse en la primera propiedad de una persona joven. Sin embargo, en muchos casos también aparece la necesidad de contar con ayuda familiar para completar el dinero necesario.
La posibilidad de acceder a un inmueble propio también depende de la capacidad de ahorro y de la estabilidad de los ingresos. Por eso, para quienes no cuentan con una herencia o respaldo familiar, el camino puede seguir siendo difícil.
Cuánto debería representar la cuota del crédito hipotecario sobre el sueldo
Uno de los puntos centrales que deben analizar quienes estén pensando en tomar un crédito hipotecario es cuánto representará la cuota sobre sus ingresos mensuales.
Ibarra sostuvo que, para poder afrontar el préstamo con mayor tranquilidad, la cuota debería representar alrededor del 30% del ingreso mensual.
Además, al tratarse de créditos ajustados por UVA, los interesados deben tener en cuenta que las cuotas se actualizan de acuerdo con la evolución de la inflación y evaluar si sus ingresos tienen posibilidades de acompañar esa evolución.
La estabilidad laboral también es un factor clave antes de asumir una deuda a largo plazo.
La edad para comprar una vivienda se acerca cada vez más a los 50 años
La postergación de la primera vivienda es, para Ibarra, una consecuencia de las dificultades que tuvieron durante años los argentinos para acceder al financiamiento.
“Hace 10 años, la primera vivienda estaba en 35, 40 años y hoy estamos mucho más cerca de los 50”, sostuvo.
En ese escenario, el regreso del crédito hipotecario aparece como una alternativa para quienes durante años no tuvieron acceso a una financiación de largo plazo.
La especialista remarcó que, históricamente, quienes no podían acceder a un crédito debían esperar una herencia, acumular ahorros durante gran parte de su vida o recibir ayuda familiar para poder comprar.
“Alquilar no es, la gente no elige alquilar”, afirmó Ibarra al analizar la situación. Según su mirada, cuando aparece una herramienta que permite financiar una parte importante de la propiedad, la posibilidad de comprar vuelve a convertirse en el objetivo de quienes hoy están alquilando.




