
En una conversación, en la que destapó la compleja situación personal que afronta, la exministra de Educación Viviane Morales se refirió en extenso tras su dimisión a la cartera y reveló las razones familiares que la llevaron a este paso. Una determinación que había generado toda clase de interrogantes, que insinuaban incluso diferencias con el presidente Abelardo de la Espriella.
En declaraciones a Semana, la exfuncionaria explicó los pormenores de su salida del gabinete, en el que duró menos de un mes. Y aprovechó para hacer un repaso de los principales retos del ministerio tras el terremoto que sacudió al país el 10 de agosto, y que tuvo una magnitud de 7,4, y que causó afectaciones en al menos 5.309 sedes educativas, instaladas en 423 municipios.
Preocupante diagnóstico derivó en la renuncia de Morales
En la referida entrevista, la también exfiscal General de la Nación y exsenadora de la República relató que el motivo central de su paso al costado fue una severa complicación de salud que afectó a su hija menor, Sara, de 30 años; pues tan solo una semana después de su posesión, la joven fue ingresada de urgencia tras presentar visión doble por parálisis en el sexto par craneal.

Los análisis clínicos posteriores indicaron la presencia de un meningioma en el espacio cavernoso del cerebro, una zona considerada inoperable por los especialistas. Frente a este complejo panorama médico y la imposibilidad de alternar el cuidado de su hija con las exigencias del cargo, la exministra sostuvo una conversación con el primer mandatario para formalizar su retiro del Gobierno.
Según el testimonio entregado por la propia exfuncionaria, De la Espriella comprendió la situación y aceptó la decisión mediante una carta oficial. “Con el dolor en el alma, hablé con el presidente Abelardo De La Espriella. Le expliqué la situación. Hablamos por teléfono y me quebré. Él es muy humano, muy comprensivo, quedó muy triste y me dijo: ‘Te entiendo, hay prioridades’”, reveló.
De esta forma, para Morales es claro la gran lección que le dejó este corto paso por el Gobierno. “Un ministro es reemplazable, una mamá no”, declaró la mujer al recordar la conversación y la posterior oficialización de su salida, que se dio el 2 de septiembre. Así pues, en su testimonio, la exministra añadió que el diagnóstico impedía atender responsabilidades de 14 a 16 horas diarias.

“Para mí era imposible en ese momento. La gente ahora me dice: ‘¿Qué va a pasar? ¿Fue precipitado?’. No, no lo fue. El diagnóstico fue muy grave. Y para ella era muy importante que yo le dijera: ‘Estoy contigo, vamos a dar la batalla juntas y vamos a salir adelante’”, agregó la mujer, que a nivel médico también ha afrontado una serie de duras pruebas, como la pérdida de uno de sus ojos.
Nuevo examen neurológico dio esperanzas a Viviane Morales y su familia
En el diálogo, la exfiscal dijo que siete días después de presentar la renuncia, los médicos hicieron una nueva resonancia magnética para evaluar el cuadro clínico de la paciente y, según ella, el resultado final del estudio sorprendió a la junta de especialistas al constatar la ausencia total de la lesión reportada.
“Soy cristiana. Cuando se conoció la renuncia, los amigos y las Iglesias se encadenaron en oración, y el domingo pasado hubo una nueva lectura de la nueva resonancia y salió algo que llama la atención: la desaparición de la lesión inicialmente reportada”, destacó Morales, que calificó lo sucedido como una intervención divina; un ‘milagro’ como ella lo llamó, en medio de la incertidumbre.

“¡Un milagro! Mi hija empezó a mover su ojito. En mi vida, soy una mujer de fe, he orado y sé que la oración tiene respuesta, pero nunca había recibido un milagro. Allá, en la cabeza, donde decían que no se podía tocar y operar, solo entró la mano de Dios”, expresó la mujer, que contó así cómo su hija pudo reanudar su vida cotidiana y le dio cierta tranquilidad frente a un primer análisis.
En efecto, la joven comenzó a recuperar progresivamente la movilidad de su ojo. “Ella me dice: ‘Mamá, volví a nacer’. A una niña joven que de un momento a otro le digan que no tiene esperanza con su diagnóstico médico es muy cruel. Ella volvió a nacer y yo también”, contó la exfuncionaria al describir el impacto de la noticia en su entorno familiar, que la dejó impactada.


