El laberinto de Villapresente nació de una reinvención de su creador cuando decidió reutilizar los árboles excedentes. (Wikimedia)

No hace falta viajar al pasado ni tomar un ferry hasta Creta para ver el laberinto del Minotauro. Una estatua suya aguarda en España a quienes logren llegar a ella. El dédalo supera los 5 kilómetros y medio de recorrido y basta con desviarse 10 minutos de Santillana del Mar, en pleno corazón de Cantabria, hasta el municipio de Reocín.

Allí, en la localidad de Villapresente, se extiende desde 2017 uno de los laberintos vegetales más visitados de España. Sus 5.600 metros cuadrados de superficie están cubiertos por un entramado de setos de entre 2,5 y 3 metros de altura, con un diseño de inspiración victoriana que reproduce los laberintos ingleses de los siglos XVIII y XIX. Solo existe una salida, aunque dos vías de escape laterales permiten abandonar el recorrido a quienes se agobien antes de completarlo.

La crisis económica dio origen al proyecto

Laberinto de Villapresente, Cantabria (Shutterstock, España)

El Laberinto de Villapresente nació de una dificultad comercial. Emilio Pérez, operario de montes que trabajaba en un vivero de la zona, vio cómo la crisis económica de 2008 paralizó la venta de sus 4.000 cipreses. En lugar de deshacerse del excedente, decidió transformarlo en una atracción turística. Primero dibujó el diseño en un papel y después, con el apoyo de su familia, tardó siete años en darle forma definitiva.

Su hija participó de manera activa en la construcción del proyecto y hoy administra las instalaciones. El laberinto llegó a ostentar el título de más grande de España, aunque lo perdió poco después de su inauguración, cuando en 2023 abrió otro de mayores dimensiones en Castellón, que a su vez fue superado con posterioridad por un tercer recinto en la propia Cantabria.

Dos rutas correctas y un recorrido de hasta hora y media

Según su creador, el trazado del laberinto contiene dos caminos que conducen a la salida, con tiempos de resolución de ocho y 20 minutos respectivamente. En la práctica, la mayoría de los visitantes permanece dentro entre 45 minutos y una hora y media antes de encontrar la salida.

El laberinto de Villapresente tiene una estatua de un minotauro al final del recorrido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El recinto abre del 28 de marzo al 12 de octubre de 2026, con horario general de 10:30 a 20:00 horas, reducido a las 19:30 horas en las últimas semanas de temporada por la disminución de las horas de luz. La entrada general cuesta 5 euros para mayores de 13 años, 4 euros para quienes tienen entre 7 y 12, y es gratuita para los menores de 6. En julio y agosto el laberinto abre todos los días de la semana, mientras que el resto de la temporada permanece cerrado los lunes y martes. El aforo limitado y la alta demanda en fines de semana y festivos obligan a reservar la entrada con antelación a través de la web oficial, donde los pases se organizan en intervalos de cinco minutos.

Cómo llegar al Laberinto de Villapresente

El laberinto se ubica a diez minutos en coche de Santillana del Mar y unos 30 minutos de Santander por la carretera CA-131 o la autovía A-8. El acceso principal cuenta con aparcamiento gratuito, aunque también es posible llegar en tren de cercanías FEVE hasta la parada de Santa Isabel, en la línea Santander-Cabezón de la Sal, y caminar unos 15 minutos hasta el recinto.

Ganado vacuno paciendo en una braña de Villapresente. (Wikimedia/Teofrasto)

Las tarifas para la temporada 2026 se mantienen en 5 euros para la entrada general y 4 euros para la reducida, con acceso gratuito para los menores de 6 años. El precio incluye, además del recorrido por el laberinto, la subida a una torre de observación situada al final del trayecto. La reserva puede realizarse a través de la web oficial mediante pago con tarjeta, y se recomienda especialmente en fines de semana y días festivos por la limitación del aforo.