Buenos Aires, 11 octubre (NA) – La tormenta tropical Rachel provocó fuertes marejadas, inundaciones y graves daños materiales en la costa sur de California, Estados Unidos, donde las gigantescas olas golpearon viviendas situadas frente al océano Pacífico y obligaron a evacuar a numerosos residentes. Una de las zonas más afectadas fue Long Beach, en el condado de Los Ángeles, donde el avance del mar destruyó sectores de una pasarela costera de madera y comprometió la estabilidad de varias propiedades construidas sobre la playa. Las imágenes difundidas desde la zona mostraron enormes masas de agua impactando contra las defensas costeras y alcanzando las estructuras de las viviendas, mientras las autoridades desplegaban operativos de emergencia para proteger a la población. Según informaron las autoridades locales, al menos ocho edificios correspondientes a 13 direcciones fueron identificados como inseguros para ingresar, debido a los daños ocasionados por el oleaje y la erosión del terreno. El fenómeno también afectó a Newport Beach, donde el agua avanzó sobre calles y sectores residenciales de la península de Balboa, lo que obligó a reforzar las barreras de arena y desplegar equipos de emergencia. La combinación de olas de gran tamaño, mareas elevadas y erosión costera previa agravó el impacto del temporal sobre distintas comunidades del sur de California. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos informó que Rachel perdió sus características tropicales durante la noche del sábado y pasó a ser clasificado como ciclón postropical. Sin embargo, sus remanentes continuaron generando lluvias intensas y condiciones meteorológicas peligrosas en sectores del sudoeste estadounidense. Las precipitaciones también afectaron zonas del interior de California y Nevada, con inundaciones repentinas y complicaciones en rutas y caminos. Aunque las autoridades señalaron que las inundaciones costeras del domingo fueron menos graves de lo que se había previsto inicialmente, advirtieron que el fuerte oleaje y las lluvias seguían representando un riesgo para las poblaciones afectadas. La emergencia dejó en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades costeras frente a la erosión de las playas y los fenómenos meteorológicos extremos. AgenciaNA