Los muffins integrales son una excelente opción para quienes buscan una preparación casera, práctica y con un perfil más nutritivo. Gracias a la harina integral, aportan más fibra y tienen un sabor intenso que combina muy bien con frutas, chocolate o frutos secos.
Lo mejor de esta receta es que no requiere amasado: solo hay que mezclar los ingredientes, llenar los moldes y llevar al horno.
Ingredientes (rinde 12 muffins)
- 2 tazas de harina integral
- 1 taza de azúcar
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 2 huevos
- 1 taza de leche
- 1/2 taza de aceite de girasol
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 taza de chips de chocolate, nueces, pasas o fruta picada (opcional)
Cómo hacer muffins integrales en 8 pasos
- Precalentá el horno a 180 °C y colocá pirotines en un molde para muffins.
- Mezclá los ingredientes secos: uní la harina integral, el azúcar, el polvo de hornear y la sal en un bowl.
- Batí los líquidos: en otro recipiente mezclá los huevos, la leche, el aceite y la esencia de vainilla.
- Uní ambas preparaciones: volcá los líquidos sobre los secos y mezclá con una espátula hasta integrar. No hace falta batir: algunos grumos son normales.
- Agregá los extras: incorporá chips de chocolate, nueces, pasas, manzana o banana, según tu gusto.
- Llená los moldes hasta dos tercios de su capacidad para que los muffins crezcan de manera pareja.
- Horneá entre 20 y 25 minutos, hasta que estén dorados y al pincharlos con un palillo salga limpio.
- Dejá enfriar unos minutos antes de desmoldarlos y servir.

El toque extra: dulce de leche y chips de chocolate
Si querés una versión más golosa, agregá 1/2 taza de dulce de leche una vez que la masa esté lista. Mezclalo apenas para que queden vetas y no se integre por completo. Después sumá 1/2 taza de chips de chocolate y distribuí la mezcla en los moldes.
El resultado son muffins esponjosos, con un corazón cremoso y pequeños bocados de chocolate en cada porción.




